John Adesoye, padre de cinco hijos, se convirtió en enfermero registrado a los 64 años después de completar una formación universitaria combinada con trabajo hospitalario. Recibió su título en julio de 2026 durante una ceremonia de la Universidad del Oeste de Inglaterra, en Bristol.
Su recorrido no comenzó en la salud. Creció en una familia rural de Nigeria y desde chico sintió curiosidad por la electrónica al intentar comprender cómo funcionaba la radio familiar. Años más tarde trabajó como técnico de equipos electrónicos en Grecia antes de mudarse al Reino Unido.
La transición profesional comenzó en 2013. Un año después ingresó como asistente sanitario en el hospital Southmead, donde descubrió que reparar dispositivos y cuidar personas le generaban satisfacciones diferentes, pero conectadas por el deseo de resolver problemas concretos.
El camino que siguió para convertirse en enfermero
Adesoye no pasó directamente de la electrónica a una licenciatura. Primero acumuló experiencia dentro del hospital y completó una formación de dos años como Nursing Associate, un puesto sanitario intermedio dentro del sistema británico.
Posteriormente ingresó en un aprendizaje universitario de Enfermería de otros dos años. El programa combinaba materias académicas, simulaciones y prácticas profesionales, y le permitió graduarse con un BSc con honores y una calificación 2:1.
Durante ese período trabajó en cardiología, nefrología, ortopedia, emergencias, terapia intensiva y enfermería comunitaria. Esa rotación le permitió conocer pacientes y dinámicas muy diferentes antes de completar la matrícula profesional.
Estudiaba mientras trabajaba en el hospital
Su semana estaba dividida entre un día de clases en el campus de Glenside y el resto del tiempo en Southmead. No se trataba de una carrera convencional realizada sin otras obligaciones: debía sostener simultáneamente el empleo, los estudios y su vida familiar.
Además, no era el único integrante de la familia que asistía a la universidad. Su hijo Daniel estudiaba Tecnología Musical Creativa en la misma institución, por lo que padre e hijo coincidieron como alumnos de UWE Bristol.
Adesoye reconoció que era el mayor de su grupo, pero esa diferencia no lo detuvo. La convivencia con estudiantes más jóvenes le permitió mantenerse activo y afrontar una experiencia que había considerado improbable durante gran parte de su vida.
La oportunidad que cambió su recorrido
El sistema de aprendizaje fue fundamental porque le permitió capacitarse sin abandonar completamente su actividad laboral. Según explicó, no habría podido ingresar en la universidad por su cuenta sin una modalidad que combinara empleo y formación.
Después de graduarse consiguió un puesto como enfermero en Southmead, el mismo hospital en el que había comenzado como asistente sanitario. También dejó abierta la posibilidad de cursar una formación de posgrado si aparece una oportunidad.
Su mensaje para otras personas que creen haber superado la edad para estudiar fue directo: “Nunca es demasiado tarde”.