lunes 19 de abril de2021

Los científicos descubrieron que una alteración en la célula que produce la pigmentación de la piel está estrechamente relacionada con la percepción del dolor.
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Un estudio determinó que los colorados tienen mayor tolerancia al dolor

Los científicos descubrieron que una alteración en la célula que produce la pigmentación de la piel está estrechamente relacionada con la percepción del dolor.

Los científicos descubrieron que una alteración en la célula que produce la pigmentación de la piel está estrechamente relacionada con la percepción del dolor.

Por lo general los colorados son acusados de traer mala suerte, pero ahora tendrán una características que todos envidiarán, y es que un estudio desarrollado por científicos del Hospital General de Massachusetts, Estados Unidos, determinaron que las personas pelirrojas presentan una menor sensibilidad a determinados tipos de estímulos dolorosos.

La investigación que fue publicada en la revista especializada Science Advances, indica que este fenómeno se debe a una mayor cantidad de los receptores opioides involucrados en el bloqueo del dolor y una menor producción de ciertos tipos de hormonas asociadas a la sensibilidad, según informó el sitio 20 minutos.

Los científicos indicaron que este descubrimiento podría hacer que se personalicen algunos tratamientos de las personas que tienen este rasgo, por ejemplo las dificultades que presentan a la hora de exponerse al sol.

Si bien se sabía que las diferentes personas tienen distintos grados de sensibilidad frente al dolor, se desconocían las causas, pero ahora se ha quitado ese velo y ya se saben los procesos y mecanismos que intervienen en esta sensación según el tipo de pigmentación del sujeto.

Los investigadores se dieron cuenta que los melanocitos, la célula productora de pigmento en la piel, tiene un receptor diferente de la hormona melanocortina 1 en los pelirrojos. Esta es la hormona que produce las distintas tonalidades de la piel humana.

Estas variaciones también inciden en que los melanocitos realicen distintos niveles de producción de algunas hormonas que están íntimamente relacionadas a la sensibilidad al dolor que percibimos.

Estos nuevos conocimientos pueden permitir a los científicos encontrar nuevas formas de manipular los procesos que controlan la percepción del dolor, como el diseño de nuevos fármacos que inhiben los receptores de melanocortina 4, publicó 20 minutos.