El contrato para el diseño y ejecución del puente colgante sobre Valea Rebrei ya es una realidad oficial tras la firma del acuerdo por cerca de 24 millones de lei. Este proyecto, situado en la comuna de Parva, aspira a convertirse en el puente más alto de Europa y en un motor turístico nacional.
La inversión supera los 23,8 millones de lei sin IVA e incluye la modernización de la calle Dealul Tisei para mejorar el acceso al sitio. La empresa Dimex ha sido designada para levantar la estructura, que tendrá una longitud aproximada de 620 metros. Para el gobierno local, esto representa el cumplimiento de un sueño para transformar un pueblo conocido por pocos en un destino creativo y cultural.
Impacto socioeconómico en la comuna de Parva
El alcalde, Ioan Strugari, enfatizó que el objetivo principal es construir un destino saludable y atractivo para los jóvenes. Actualmente, Parva enfrenta un desafío demográfico severo con una población relativamente envejecida, ya que la mayoría de los jóvenes han emigrado al extranjero en busca de mejores oportunidades. En la actualidad, la localidad cuenta solo con cinco pensiones que ni siquiera abren de forma permanente, habiendo recibido apenas 1.000 turistas en todo el último año.
El puente no es solo una obra de ingeniería; es una estrategia para evitar la desaparición lenta de las localidades rurales rumanas. Para involucrar a la comunidad, el alcalde anunció una consulta pública mediante la cual los ciudadanos podrán proponer y elegir el nombre del futuro puente colgante. Este enfoque participativo busca que los residentes se sientan parte del equipo que construye su propio futuro y crean en el potencial de su tierra.
Detalles técnicos y proyecciones del proyecto
El puente cruzará la zona de Valea Rebrei y se espera que sea una de las atracciones más espectaculares de Rumania por su altura y longitud. Más allá del puente en sí, el proyecto contempla mejoras integrales en la infraestructura vial para asegurar que el flujo de visitantes pueda llegar a la zona de manera segura y eficiente. La firma de este contrato marca el inicio de una transformación radical para una aldea rural que busca convertirse en un hito de la ingeniería europea.