En su primer día como presidente de Chile, José Antonio Kast firmó un paquete de decretos que fija las prioridades iniciales de su gobierno, con un fuerte énfasis en el control migratorio en el norte del país.
El flamante presidente firmó una serie de decretos que fijan las prioridades iniciales de su gobierno, con un fuerte énfasis en el control migratorio en el norte del país.
En su primer día como presidente de Chile, José Antonio Kast firmó un paquete de decretos que fija las prioridades iniciales de su gobierno, con un fuerte énfasis en el control migratorio en el norte del país.
Las medidas fueron rubricadas en el Palacio de La Moneda e incluyen el cierre de pasos irregulares, la construcción de barreras físicas en la frontera y el despliegue permanente de fuerzas militares y policiales.
Durante el acto, Kast instruyó al jefe del Ejército, Pedro Varela, a reforzar la presencia de efectivos en la frontera con Bolivia y colaborar con la instalación de obstáculos físicos para frenar el ingreso irregular de migrantes.
“Le solicito la colaboración activa en el aumento de funcionarios y le encomiendo también que nos colabore con la construcción de barreras físicas para detener el ingreso de la inmigración ilegal”, expresó el mandatario.
Según datos oficiales, actualmente hay alrededor de 337 mil extranjeros viviendo en Chile sin la documentación requerida.
El plan contempla un “blindaje” de la frontera norte mediante zanjas, muros de unos tres metros de altura, cercos perimetrales y torres de vigilancia, además de la construcción de centros de internación para migrantes en situación irregular.
También prevé un despliegue rotativo y permanente de 3 mil efectivos entre las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile. Las obras iniciales quedarían a cargo del Ministerio de Defensa y del Ejército, y los primeros movimientos de tierra comenzarían durante esta semana.
Las zonas prioritarias serán los pasos considerados críticos, entre ellos Colchane y Chacalluta, puntos clave en el ingreso irregular al país vecino.
Uno de los decretos establece la Política Nacional de Cierre Fronterizo y declara Zona Militar el sector más vulnerable de la frontera con Bolivia.
El objetivo es implementar un control territorial directo por parte de las Fuerzas Armadas, acompañado por el aumento de vigilancia con drones, sensores optrónicos y mejoras en los sistemas de comunicación en la macrozona norte. El área abarca las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta.
En paralelo, el presidente designó a Alberto Soto Valenzuela como Comisionado Presidencial para la Macrozona Norte, con facultades especiales para coordinar la política migratoria y la persecución de delitos transnacionales. Entre sus funciones estará articular el trabajo conjunto de las Fuerzas Armadas, Carabineros y la Policía de Investigaciones de Chile, además de coordinar acciones contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Otra de las decisiones fue la puesta en marcha del Plan Escudo Fronterizo, que coloca al Ejército de Chile al mando de la protección de la frontera norte. El programa se apoya en cuatro ejes estratégicos: la protección territorial para erradicar pasos no habilitados, la integración institucional entre los ministerios de Interior, Defensa y Seguridad Pública, la modernización tecnológica con drones, cámaras térmicas y sistemas biométricos, y la aplicación de mecanismos de reconducción y rechazo dentro del marco legal vigente.
El mandatario también ordenó una auditoría total del Estado, que abarcará a todos los ministerios y organismos públicos.
El objetivo es establecer un diagnóstico técnico sobre la situación administrativa y financiera del aparato estatal y detectar posibles irregularidades. Para ello se conformará una fuerza de tarea integrada por las subsecretarías de Interior, Hacienda y la Secretaría General de la Presidencia, con reporte directo al jefe de Estado.