7 de agosto de 2026 - 20:55

Pide vacaciones para viajar a Egipto, se las rechazan, se toma una licencia por ansiedad y la Justicia falla a su favor

La empresa lo despidió al descubrir que realizo el viaje durante una baja médica. El tribunal consideró que no se probó fraude ni una conducta perjudicial.

Un trabajador español pidió vacaciones para viajar a Egipto, recibió dos negativas de la empresa y pocos días después comenzó una licencia médica por un trastorno adaptativo mixto. Aun así realizó el viaje que ya tenía contratado. La compañía interpretó que había utilizado la baja para ausentarse y decidió despedirlo por transgresión de la buena fe contractual.

Los hechos ocurrieron entre 2006 y 2007 y fueron resueltos por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria el 29 de junio de 2007.

El viaje estaba contratado antes de la licencia médica

El empleado, que trabajaba como representante de comercio, había contratado entre agosto y septiembre de 2006 un viaje a Egipto para realizar del 2 al 13 de noviembre. Pidió autorización a la empresa en dos oportunidades, pero la solicitud fue rechazada porque ya había utilizado su período de vacaciones.

El 31 de octubre inició una incapacidad temporal por trastorno adaptativo mixto, con síntomas ansiosos y depresivos. Dos días después viajó y participó de un circuito turístico que incluyó visitas a las pirámides. La coincidencia de fechas despertó las sospechas de la empresa, que abrió un expediente disciplinario.

La autorización médica fue una de las claves

La situación cambió al analizar el contexto clínico. La médica de cabecera había recomendado que el trabajador pidiera autorización a la Inspección Sanitaria para viajar y el desplazamiento fue autorizado durante la incapacidad temporal. Además, los profesionales entendían que la distracción podía favorecer su recuperación.

Para el tribunal, una persona de licencia no queda impedida de realizar cualquier actividad. La conducta puede ser sancionable cuando retrasa la curación, contradice el diagnóstico o demuestra que el trabajador está en condiciones de cumplir su tarea. En este expediente no se acreditó ninguna de esas circunstancias.

Por qué el despido fue declarado improcedente

La Sala consideró que el despido disciplinario exigía un incumplimiento grave y culpable. El viaje no era incompatible con el cuadro ansioso-depresivo y había sido recomendado como una forma de distracción. La empresa no demostró que perjudicara el tratamiento ni que revelara capacidad para desarrollar las funciones laborales habituales.

Por esos motivos, el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria revocó la decisión inicial y declaró el despido improcedente. La consecuencia legal era la readmisión del empleado o el pago de la indemnización correspondiente, según la opción prevista por la legislación española.

El fallo no habilita a viajar en cualquier licencia

El alcance de la sentencia es individual y depende de sus pruebas. No establece que cualquier persona pueda viajar durante una baja médica ni que las actividades recreativas sean siempre compatibles con el tratamiento. La evaluación cambia según el diagnóstico, las tareas del puesto y las indicaciones profesionales.

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