En los últimos días, trascendieron más detalles sobre la momia conocida como el “capellán secando al aire”, un sacerdote del siglo XVIII preservado de manera excepcional en la cripta de la iglesia de St. Thomas am Blasenstein, en Austria. El hallazgo había sido objeto de especulación y rumor por más de dos siglos, ya que los primeros documentos datan del 1850.
Según lo informado por la CNN, ahora los investigadores examinaron en profundidad la momia tras una intervención motivada por una fuga de agua en la cripta. El equipo de expertos utilizó análisis avanzados como tomografías computarizadas, datación por radiocarbono y análisis químicos para desvelar los métodos de embalsamamiento empleados, así como detalles sobre la vida, salud y muerte del sacerdote.
El pasado de la momia
Los estudios determinaron que el cadáver pertenecía a Franz Xaver Sidler von Rosenegg, un aristócrata que sirvió como vicario parroquial en la iglesia antes de su muerte en 1746, a los 37 años, según fechas obtenidas por datación de radiocarbono que sitúan su deceso entre 1734 y 1780. Frontiers in Medicine, la revista en la que se publicó el estudio, explicó que la conservación asombrosa del cuerpo fue posible gracias a un método de embalsamamiento inusual.
La momia del "capellán secado al aire"
La momia del "capellán secado al aire" en su ataúd en la cripta de la iglesia de Santo Tomás de Blasenstein, Austria.
J. Wimmer/ Frontiers
“El abdomen fue rellenado a través del recto con astillas de madera, tela y una solución de cloruro de zinc, lo que absorbió los fluidos corporales y ralentizó la descomposición bacteriana”, señaló Andreas Nerlich, líder de la investigación y profesor de medicina de la Universidad Ludwig-Maximilians de Múnich. Dentro del cuerpo, los investigadores encontraron una mezcla de materiales sorprendentes: madera de abeto, trozos de lino, cáñamo y textiles bordados.
De acuerdo al análisis de las muestras, el cloruro de zinc actuó como agente desecante, mientras que otros componentes, como el lino, ayudaron a fijar el agua y contribuyeron al estado conservado del cuerpo. “Este enfoque no tiene precedentes en la literatura científica y nos ofrece un cumplimiento de métodos de embalsamamiento menos convencionales que podrían haber sido utilizados en Europa en esa época”, aseguró Nerlich en declaraciones proporcionadas por National Geographic.
Además de los métodos aplicados para el embalsamamiento, los análisis isotópicos y químicos permitieron reconstruir algunos aspectos de la vida de Sidler. “Una dieta rica en carne y cereales de alta calidad concuerda con las provisiones esperadas para un vicario parroquial del siglo XVIII”, destacaron los autores del estudio. Sin embargo, durante los últimos meses de su vida, la composición isotópica indicó un posible deterioro en su salud o alimento limitado, posiblemente vinculado con la Guerra de Sucesión Austriaca, que estaba en curso en ese momento.
La momia del "capellán secado al aire"
La extracción del material de la pared abdominal dorsal mostró una mezcla de tela blanca, astillas de madera y restos vegetales, junto con tejido marrón amorfo. Además, en la pelvis izquierda se halló una esfera de vidrio con un orificio y borde elevado.
A. Nerlich/ Frontiers
La muerte de Franz Xaver Sidler von Rosenegg
Los recientes hallazgos mostraron que Sidler padeció tuberculosis pulmonar crónica, lo que dejó evidencias visibles en forma de calcificaciones y un pulmón derecho extendido que probablemente experimentó pleuritis. Este diagnóstico se complementó con el descubrimiento de una quiste pulmonar y lesiones internas consistentes con infecciones activas. “La condición habría provocado una hemorragia pulmonar aguda, que muy probablemente fue la causa de su muerte”, cerró Nerlich.
En ese marco, el estudio descartó rumores previos sobre un posible envenenamiento, los que se originaron hace más de dos décadas cuando las radiografías iniciales detectaron un cuerpo extraño en la cavidad pélvica. Este objeto resultó ser una esfera de vidrio hueca con orificios, probablemente parte de un rosario o un bordado, que entró accidentalmente en el cuerpo durante el procedimiento de embalsamamiento. Esta pieza como un elemento común en el arte religioso del siglo XVIII, producida posiblemente en la región del cinturón industrial de vidrio de Europa Central.
La momia del "capellán secado al aire"
Radiografía de contacto del pulmón derecho extirpado. Esta confirmó las calcificaciones focales (flechas rojas) y el quiste con márgenes capsulares (círculo rojo).
A. Nerlich/ Frontiers
De esta manera, el método de conservación se distingue por ser completamente diferente a los métodos históricos registrados, como los utilizados en el antiguo Egipto, donde se practicaba la apertura del cuerpo para su tratamiento. Según Nerlich: “Esta es la primera vez que se documenta el uso de una técnica tan peculiar para momificación, que incluía intervención únicamente a través del recto”. La práctica particular quizás buscaba simplicidad y rapidez, ante la posibilidad de trasladar el cuerpo al monasterio madre de Sidler, situado a 15 kilómetros de St. Thomas.