Nueva York declaró el estado de emergencia y estableció un toque de queda desde las 21.00 de este domingo hasta el mediodía del lunes ante la inminente llegada de una tormenta de nieve considerada especialmente violenta.
Al menos siete estados adoptaron medidas extraordinarias ante el denominado “ciclón bomba”, que se intensificará durante el lunes.
Nueva York declaró el estado de emergencia y estableció un toque de queda desde las 21.00 de este domingo hasta el mediodía del lunes ante la inminente llegada de una tormenta de nieve considerada especialmente violenta.
El Servicio Meteorológico Nacional prevé acumulaciones de entre 30 y 61 centímetros tanto en la ciudad como en Long Island. La alerta de ventisca también se extiende a otras zonas de la Costa Este, como Boston, Nueva Jersey, Connecticut, Delaware, Maryland, Rhode Island y Massachusetts.
La tormenta invernal amenaza a más de 50 millones de personas en el noreste de Estados Unidos y ya ha obligado a varios estados y ciudades a declarar el estado de emergencia y prohibir viajes no esenciales. Más de 14 000 vuelos se han visto afectados.
Al menos siete estados (Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania, Delaware, Connecticut, Rhode Island y Massachusetts) adoptaron medidas extraordinarias ante el denominado “ciclón bomba”, que se intensificará durante la noche del domingo y el lunes.
La oficina del Servicio Meteorológico Nacional en Boston calificó el fenómeno como una “tormenta potencialmente histórica y destructiva” en una publicación en X. Se anticipan acumulaciones de nieve que podrían paralizar el transporte, con hasta 60 centímetros previstos en la autopista I-95, que conecta la frontera con Canadá y el estado de Florida.
Desde las primeras horas del lunes, la mayoría de los vuelos de entrada y salida de los tres aeropuertos principales de la región de Nueva York fueron cancelados. Ya se han cancelado más de 4.200 vuelos comerciales en los Estados Unidos, según FlightAware.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, decretó el estado de emergencia y ordenó la prohibición de circulación para vehículos no esenciales hasta el mediodía del lunes.
La medida busca reducir accidentes y facilitar el trabajo de los equipos de emergencia y limpieza ante condiciones de ventisca, baja visibilidad y rápida acumulación de nieve, informó la Alcaldía en un comunicado.
Quedan exentos los vehículos de emergencia, el transporte público, los servicios sanitarios y aquellos destinados al suministro de alimentos, combustible y material médico, entre otros considerados esenciales.
Las autoridades precisaron que el metro y los autobuses continúan operando, aunque podrían registrar retrasos o modificaciones en función de la evolución del temporal.
Mamdani calificó la tormenta como un fenómeno de gran magnitud y pidió a los residentes permanecer en sus hogares durante las horas más críticas. Advirtió además que el sistema podría situarse entre los diez más intensos que han afectado a la ciudad en su historia.
En paralelo, rige una alerta de marejada ciclónica de entre 60 y 120 centímetros que podría provocar inundaciones costeras moderadas y erosión de playas desde la Bahía de Delaware hasta Cape Cod durante los ciclos de marea alta.