Un violento motín se desató este domingo en una cárcel del oeste de Venezuela. En el penal, cientos de reclusos tomaron varios sectores para denunciar presuntas torturas, malos tratos y restricciones impuestas por las autoridades penitenciarias.
La protesta ocurrió en el Internado Judicial de Barinas, donde los reclusos exigieron la destitución de las autoridades penitenciarias y denunciaron graves violaciones a los derechos humanos.
Un violento motín se desató este domingo en una cárcel del oeste de Venezuela. En el penal, cientos de reclusos tomaron varios sectores para denunciar presuntas torturas, malos tratos y restricciones impuestas por las autoridades penitenciarias.
La protesta ocurrió en el Internado Judicial de Barinas (Injuba). Allí, numerosos detenidos subieron a los techos de la prisión y comenzaron a manifestarse contra la conducción del establecimiento.
En medio de la tensión, organizaciones de derechos humanos denunciaron que hubo presos heridos por disparos. Además reclamaron la intervención urgente de organismos estatales para evitar una escalada mayor dentro del penal.
Entre los principales reclamos, los reclusos pidieron la destitución del director de la cárcel, Elvis Macaure Guerrero, y de un funcionario apodado “El padrino”, a quienes acusaron de ordenar supuestas prácticas de tortura contra los internos. También denunciaron restricciones en el acceso a alimentos, medicamentos, agua potable y visitas familiares, una situación que, según afirmaron, se agravó durante los últimos días.
Medios locales difundieron imágenes en las que se observa a los presos encapuchados sobre los techos del penal mientras quemaban colchonetas y exhibían carteles de protesta.
Por otra parte, la organización Provea pidió la actuación inmediata de la Fiscalía y de la Defensoría del Pueblo para resguardar la integridad física de las personas privadas de libertad. La ONG respaldó las denuncias difundidas por el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), que aseguró que algunos internos resultaron heridos tras presuntos disparos efectuados durante el operativo de control.
Según la organización, efectivos de la Guardia Nacional ingresaron a la cárcel y lanzaron bombas lacrimógenas dentro de las instalaciones, afectando incluso a mujeres alojadas en el anexo femenino del penal. En uno de los videos difundidos en redes sociales se observa a un recluso con heridas visibles en uno de sus brazos, mientras otros detenidos denuncian agresiones y restricciones en las visitas familiares.
El episodio volvió a poner el foco sobre las condiciones de detención en las cárceles venezolanas y las reiteradas denuncias por violencia dentro del sistema penitenciario. El Observatorio Venezolano de Prisiones ya había advertido días atrás sobre impedimentos para el ingreso de familiares al penal de Barinas, situación que generó malestar entre los internos.
La crisis ocurre pocas semanas después de otro motín registrado en la cárcel de Yare, en el estado Miranda, donde murieron cinco personas y la Fiscalía venezolana anunció una investigación oficial. Mientras continúan las tensiones en el Internado Judicial de Barinas, las autoridades todavía no difundieron un balance oficial sobre la cantidad de heridos ni sobre la situación actual dentro del penal.