6 de agosto de 2026 - 11:10

Marruecos cambia el asfalto por calles "esponja" que enfrían las ciudades y evitan inundaciones

El pavimento poroso permite que el agua se filtre al subsuelo y se evapore gradualmente, actuando como un sistema de refrigeración natural para las ciudades.

Marruecos ha iniciado la implementación de un pavimento poroso innovador en las ciudades de Marrakech y Agadir para mitigar las temperaturas extremas y las inundaciones. A diferencia del asfalto convencional, este material absorbe el agua de lluvia y la libera mediante evaporación, reduciendo significativamente el calor acumulado en las superficies urbanas.

El asfalto tradicional absorbe hasta el 95% de la radiación solar incidente. En centros urbanos como Marrakech, cuando la temperatura del aire alcanza los 40 grados Celsius, la superficie de las calles puede superar los 60 grados. Este fenómeno genera el efecto de "isla de calor urbana", liberando energía térmica lentamente durante la noche y manteniendo las ciudades calientes tras la puesta del sol.

¿Cómo funciona el mecanismo de enfriamiento de las calles esponja?

Marruecos aplica este cambio en espacios públicos seleccionados dentro de un programa de desarrollo urbano sostenible iniciado en 2023. La iniciativa busca transformar la infraestructura gris en superficies funcionales que regulen el microclima local mediante procesos físicos de absorción y evaporación, creando lo que se denomina como "caminos esponja".

El nuevo material dispone de una red de huecos microscópicos que permiten el paso del agua al subsuelo en lugar de enviarla directamente al alcantarillado. La evaporación posterior del líquido funciona como un "mecanismo de enfriamiento natural" para el entorno circundante. Además, la superficie rugosa mejora la adherencia de los neumáticos y reduce el ruido provocado por la circulación de los vehículos.

¿Qué beneficios de seguridad vial y eficiencia energética aporta el nuevo asfalto?

La disminución de la temperatura superficial limita el desgaste de las gomas. Durante lluvias intensas, el pavimento poroso reduce el volumen de agua que colapsa los desagües, mitigando el riesgo de inundaciones repentinas. Al drenar el agua de la superficie con rapidez, disminuyen las probabilidades de hidroplaneo y se incrementa la seguridad vial.

Incluso los coches eléctricos se ven favorecidos por este suelo más frío. Al reducirse el sobrecalentamiento del vehículo, el sistema de climatización consume menos energía para enfriar el habitáculo, lo que permite un ligero aumento en la autonomía de las baterías.

¿Cuáles son los desafíos de mantenimiento y sostenibilidad del pavimento poroso?

A pesar de los resultados alentadores, persisten interrogantes sobre la viabilidad técnica a largo plazo. No se han difundido datos sobre el coste de construcción ni sobre la durabilidad del material ante el tráfico pesado continuo de camiones y autobuses.

La eficiencia depende de la limpieza constante de la infraestructura. Los pavimentos porosos requieren mantenimiento regular para evitar que el polvo obstruya los poros microscópicos. Si los huecos se bloquean, el material pierde su capacidad de absorción y deja de funcionar como una esponja térmica.

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