A partir del 1 de octubre de 2026, las empresas del sector minorista y los proveedores de servicios en Croacia deberán incorporar una nueva regla de exhibición de valores. La normativa obliga a mostrar, junto al precio actual de un producto o servicio, un importe de referencia vinculado a una fecha histórica específica.
Esta medida, conocida formalmente como "anclaje de precios", busca ofrecer a los consumidores un marco comparativo claro para evaluar cómo se ubica la tarifa presente frente a registros pasados. El esquema abarcará no solo a tiendas tradicionales, sino también a restaurantes, peluquerías y otros rubros gastronómicos y de atención directa.
¿Qué reclaman las pymes de Croacia frente a la nueva ley de dos precios?
Frente a este escenario, la Asociación de Empleadores Croatas (HUP) manifestó su preocupación por las complicaciones técnicas y administrativas que acarreará la iniciativa, principalmente para las micro y pequeñas empresas. La entidad advirtió que la adaptación no es menor, ya que exige modificar sistemas informáticos, etiquetas impresas, menús físicos, páginas web y diverso material comercial antes del plazo estipulado.
Para atenuar el impacto, la organización empresarial solicitó formalmente la realización de una evaluación de impacto en pymes (prueba Pyme) que permita determinar si los costos resultan proporcionados. Asimismo, la patronal reclamó pautas técnicas claras y un tiempo prudencial de ajuste para que los comercios puedan implementar los cambios sin arriesgar sanciones ni interrumpir su actividad diaria.
¿Cómo convivirá la regla de los dos precios con la norma de los últimos 30 días?
La regulación forma parte de los mecanismos continuos adoptados en el país adriático para monitorear la evolución de precios y reforzar la transparencia hacia los compradores. Desde el Poder Ejecutivo destacan que el efecto más visible para los ciudadanos será disponer de información más completa en el punto de venta a la hora de elegir un bien o servicio.
Un aspecto central de la nueva disposición es su independencia respecto de la regla vigente sobre la tarifa más baja de los últimos 30 días. Esto obliga a las firmas a diferenciar claramente cada requisito en los exhibidores para evitar confusiones en los clientes.
A pocas semanas de la fecha límite, la definición de instrucciones técnicas precisas resulta clave para el comercio. Los propietarios de locales gastronómicos e industrias de servicios ultiman detalles operativos con la expectativa de adaptar sus cartelerías a tiempo.