20 de septiembre de 2026 - 10:15

Una turista se lleva a casa una botella encontrada en la playa y descubre que el objeto ha permanecido en el mar durante 132 años desde su lanzamiento en 1886

Una turista pensó que había recogido basura en una playa de Australia, pero el papel de su interior escondía un experimento científico del siglo XIX.

El 21 de enero de 2018, la turista Tonya Illman encontró una vieja botella medio enterrada en una playa de Australia Occidental y decidió recogerla sin imaginar su historia. En su interior apareció un frágil papel escrito en alemán con una fecha difícil de creer: 12 de junio de 1886. Habían transcurrido casi 132 años desde entonces.

La investigación posterior permitió reconstruir su procedencia y comprobar que había sido arrojada desde el barco alemán Paula como parte de un experimento científico sobre las corrientes oceánicas. Documentos conservados en Alemania contenían incluso el registro original de aquel lanzamiento, realizado mientras la embarcación atravesaba el océano Índico rumbo a la actual Indonesia.

La botella del Paula era, por tanto, una herramienta científica de una época muy anterior a los sistemas modernos utilizados para observar los océanos.

La botella del Paula era, por tanto, una herramienta científica de una época muy anterior a los sistemas modernos utilizados para observar los océanos.

Cómo encontró la turista la botella después de casi 132 años

El descubrimiento fue completamente accidental.

La familia se encontraba el 21 de enero de 2018 en una playa apartada al norte de Wedge Island, en Australia Occidental, cuando su vehículo quedó atascado en la arena.

  • Mientras su marido intentaba liberarlo, Tonya salió a caminar con una amiga.
  • Durante ese recorrido vio una botella rectangular parcialmente enterrada en una duna. En principio, parecía simplemente otro residuo abandonado en la playa y decidió recogerla.
  • Solo después, cuando examinaron el recipiente con mayor atención, la novia del hijo de Tonya descubrió algo en su interior: un pequeño rollo de papel sujeto con una cinta.

Aquello cambió por completo la naturaleza del hallazgo.

¿Qué decía el mensaje escondido dentro de la botella?

El papel estaba demasiado deteriorado como para manipularlo con normalidad.

Después de llevarlo a casa, la familia lo secó cuidadosamente durante unos minutos y comenzó a distinguir el texto.

Estaba escrito en alemán.

Pero el detalle que inmediatamente llamó la atención fue una fecha manuscrita: 12 de junio de 1886.

El documento también incluía datos muy concretos:

  • Barco: Paula, un velero alemán registrado en Elsfleth.
  • Fecha del lanzamiento: 12 de junio de 1886.
  • Ruta: desde Cardiff, Gales, hacia Makassar, en la actual Indonesia.
  • Posición: 32° 49′ sur y 105° 25′ este.

La antigüedad parecía extraordinaria, pero una fecha escrita sobre un papel no bastaba para demostrar que el mensaje realmente procediera del siglo XIX.

Había que encontrar pruebas independientes.

Cómo comprobaron que la botella realmente había sido lanzada en 1886

La familia llevó el descubrimiento al Museo de Australia Occidental, donde el conservador de arqueología marítima Ross Anderson comenzó a investigar su procedencia.

La búsqueda llegó hasta archivos europeos.

En Alemania todavía se conservaba el registro meteorológico original del Paula y allí apareció una coincidencia decisiva.

El capitán había dejado anotado que el 12 de junio de 1886 se había arrojado una botella al océano.

Las coordenadas registradas en aquel documento coincidían con las que figuraban en el papel encontrado más de un siglo después en Australia.

Además, el análisis de la escritura encontró correspondencias entre las anotaciones de ambos documentos.

La investigación contó con la participación de especialistas de Alemania y Países Bajos, y la Agencia Federal Marítima e Hidrográfica de Alemania confirmó la autenticidad del hallazgo.

¿Cuánto tiempo había pasado desde que arrojaron la botella al océano?

Los investigadores pudieron calcularlo con enorme precisión gracias a las dos fechas conocidas.

  • Desde el lanzamiento del 12 de junio de 1886 hasta el descubrimiento del 21 de enero de 2018 habían transcurrido exactamente 131 años y 223 días.
  • Es decir, casi 132 años.
  • El registro superó ampliamente el récord Guinness anterior atribuido a un mensaje en una botella, que había permanecido perdido durante 108 años.

Sin embargo, hay un matiz importante: no es posible afirmar que la botella permaneciera flotando en el mar durante los 131 años completos.

Pudo llegar a la costa mucho antes y permanecer enterrada o atrapada en la arena durante un período desconocido antes de que Tonya la encontrara.

Los mensajes incluían información sobre el punto donde habían sido arrojados y solicitaban a quien los encontrara que comunicara el descubrimiento.

Los mensajes incluían información sobre el punto donde habían sido arrojados y solicitaban a quien los encontrara que comunicara el descubrimiento.

La botella y su mensaje fueron exhibidos por el Museo de Australia Occidental en Fremantle, convertidos en testimonio de un experimento iniciado en el siglo XIX.

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