El Ministerio del Interior británico presentó este lunes una profunda reforma migratoria en el sistema de asilo del país: la secretaria de Estado, Shabana Mahmood, advirtió que el marco actual se encuentra en “crisis”, y según el nuevo documento, las personas a las que se les conceda asilo deberán esperar 20 años antes de poder solicitar la residencia permanente en el Reino Unido.
Se podrán permitir solicitudes anticipadas a quienes lleguen por “vías seguras y legales” y puedan demostrar contribuciones verificables a la sociedad británica.
El Ministerio del Interior también planea imponer sanciones de visado a los países que no cooperen con el Reino Unido en la devolución de los solicitantes de asilo rechazados.
Cerrar “lagunas legales” en el sistema de asilo británico
En su declaración ante la Cámara de los Comunes, Mahmood señaló a Angola, Namibia y la República Democrática del Congo, instándolas a “cumplir con las normas y reglas internacionales”.
El Departamento anunció que impulsará reformas internas para la aplicación del artículo 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, con el objetivo de subsanar las supuestas “lagunas legales” que permiten a los solicitantes de asilo rechazados presentar solicitudes ilimitadas y gratuitas al amparo del artículo 8 para retrasar su inminente expulsión.
Se priorizará el acceso a las prestaciones sociales para los refugiados que realicen contribuciones económicas, y se les concederá un permiso de residencia de 30 meses, que solo se renovará si se considera que siguen necesitando protección, según el departamento.
De acuerdo con cifras del Ministerio del Interior, entre junio de 2024 y junio de 2025 se denegaron un total de 58.000 solicitudes de asilo, mientras que menos de 11.000 personas fueron expulsadas del país.