La reconocida escritora mendocina Olga Ballarini, de larga trayectoria en las letras y también en la militancia de derechos humanos, falleció este viernes, a los 95 años.
La autora mendocina tenía 95 años y se había destacado también por su dedicación a los lectores más pequeños. Dirigió en Los Andes un suplemento infantil junto a Antonio Di Benedetto.
La reconocida escritora mendocina Olga Ballarini, de larga trayectoria en las letras y también en la militancia de derechos humanos, falleció este viernes, a los 95 años.
De inestimable actividad como escritora y hasta editora de un suplemento infantil en Los Andes, la autora había publicado y presentado su último libro el año pasado, Hamacándote en las nubes, que fue presentado el 22 de marzo en la Asociación Mutual de Educadores Provinciales Jubilados.
Ballarini había nacido el 27 de junio de 1930. Era descendiente nada menos que del caudillo riojano Facundo Quiroga (era su sobrina bisnieta).
Tal como consta en una ficha bibliográfica que le dedicó el Museo Virtual de Godoy Cruz (parte de una serie dedicada a autores nacidos en ese departamento), "egresó como Profesora de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo". Era una mujer múltiple. Era “psicóloga social, escritora, poeta, periodista, militante feminista y de derechos humanos. Docente primaria, secundaria y terciaria” y, tras recibirse como maestra de escuela normal, había comenzado “su trabajo en escuelas rurales y urbano marginales”.
Olga Ballarini también tu su paso académico por la Universidad Nacional de Cuyo “hasta el año 1969, donde fue retirada por sus denuncias frente a las injusticias de la dictadura”, tal como cuenta el Museo Virtual de Godoy Cruz. “Durante esta época —continúa el texto— se exilió, en Bolivia y en Córdoba”.
Algunas de sus publicaciones, especialmente de poesía, son: Algunos rostros de Dios (2007, reeditado en 2022), Aprendiz de mago (2009), Asamblea de estrellas (1992), Malambo a la nuez (1992) y La paloma de la paz (1992).
Una parte destacada de la trayectoria de Ballarini tuvo que ver con su trabajo con los niños, que “la llevó a publicar el suplemento infantil del diario Los Andes junto a Antonio Di Benedetto, en un mismo sentido ha dirigido el suplemento infantil Mendoza Hoy”.
Otro aspecto señero en su trayectoria fue el trabajo social y de militancia. Como reza la ficha del Museo Virtual: “Dentro de sus trabajos solidarios se destacan su colaboración con el padre Macuca Llorens en el barrio San Martín, y con el padre Jorge Contreras. Forma parte de la Asamblea permanente de Derechos Humanos, y junto a tres mujeres de Buenos Aires, Rosario y Tucumán fundó el Comité Latinoamericano en Defensa de los Derechos de las Mujeres y Niñas”.
Tras el recordado "motín vendimial" (revuelta que se produjo en la cárcel de Boulogne Sur Mer en el año 2000), fue la primera en ingresar allí poco después para dictar talleres literarios.
Ballarini era también maestra de yoga destacada, disciplina que cultivó desde temprana edad y para la que llegó a crear una cátedra, “siendo la primera (…) de esta índole en toda Latinoamérica” (según el Museo Virtual).
Al conocerse su muerte, uno de sus colegas que lamentaron su partida fue el poeta originario de Corrientes Lucio Albirosa, quien escribió en su cuenta de Facebook: “Hamacate en el cielo, maestra de Letras, poetisa de barro, paloma y siembra de esperanza entre barrotes, artífice del sueño escrito en esta vida despierta. Te voy a querer sin fin”.
Olga Ballarini era tía de otra escritora mendocina, Bettina Ballarini, quien también falleció este año.