Lo que comenzó como la llegada de mascotas exóticas a los jardines de Florida, Estados Unidos, terminó convirtiéndose en un problema para las autoridades y los habitantes de distintas ciudades. Las iguanas verdes, originarias de América Central y del Sur, lograron establecer poblaciones que hoy afectan espacios públicos, instalaciones eléctricas y estructuras cercanas al agua.
Estos reptiles pueden superar el metro y medio de longitud total y excavan madrigueras que, en determinadas condiciones, comprometen la estabilidad del terreno. Además, su presencia en subestaciones eléctricas ha provocado interrupciones del suministro. Ante esta situación, Florida adoptó medidas para controlar una especie que no pertenece naturalmente a sus ecosistemas.
Florida endureció las reglas sobre la tenencia, reproducción y comercialización de varias especies exóticas.
WEB
Cómo llegaron las iguanas verdes a Florida y por qué se convirtieron en una plaga
La iguana verde (Iguana iguana) es un reptil nativo de regiones tropicales de América, pero no forma parte de la fauna originaria de Florida.
Su presencia en el estado comenzó a expandirse durante la segunda mitad del siglo XX, impulsada principalmente por el comercio de mascotas exóticas.
- Durante años, numerosas familias adquirieron estos animales sin considerar que podían alcanzar un tamaño considerable y necesitar instalaciones especiales para su mantenimiento.
- Algunos ejemplares escaparon y otros fueron liberados intencionalmente por sus propietarios.
- También se han señalado posibles ingresos accidentales mediante el transporte de mercancías, aunque las liberaciones y fugas de animales mantenidos en cautiverio son factores importantes para explicar su establecimiento.
Las condiciones cálidas del sur de Florida favorecieron su supervivencia y reproducción
Con el tiempo, comenzaron a aparecer en jardines, parques, canales y barrios residenciales.
El problema es que una mascota liberada puede convertirse en una especie invasora cuando logra reproducirse fuera de su distribución natural.
Actualmente, las iguanas verdes están establecidas en distintas zonas del sur de Florida, donde generan conflictos con actividades humanas y determinados ambientes naturales.
En distintas localidades también se recurre a personal especializado para capturar ejemplares en parques, instalaciones y espacios públicos.
WEB
Las iguanas provocan cortes de luz y daños en la infraestructura
Uno de los impactos más llamativos de estos reptiles está relacionado con las instalaciones eléctricas.
Las iguanas son buenas trepadoras y pueden ingresar a subestaciones, donde el contacto con componentes energizados puede provocar cortocircuitos y fallas en el suministro.
Un caso destacado ocurrió en Lake Worth Beach, Florida, donde se registraron numerosos cortes eléctricos asociados con iguanas.
De hecho, la ciudad llegó a sufrir más de 16 interrupciones relacionadas con estos animales durante un año.
Sin embargo, esto no significa que todo el sistema eléctrico de Florida esté colapsado, sino que determinadas instalaciones presentan riesgos específicos por la presencia de los reptiles.
Qué medidas tomó Florida para controlar la invasión de iguanas verdes
La expansión de estos reptiles llevó a las autoridades estatales a establecer medidas específicas de control.
La Comisión de Conservación de Vida Silvestre y Pesca de Florida (FWC) clasifica a la iguana verde como una especie invasora no nativa.
En julio de 2019, el organismo difundió recomendaciones para que los residentes contribuyeran a controlar su presencia en propiedades privadas.
La normativa estatal permite retirar y sacrificar iguanas verdes en determinadas condiciones y lugares sin un permiso específico, pero exige respetar las leyes aplicables y los métodos humanitarios.
Las iguanas pueden consumir vegetación y competir por recursos en ambientes donde no son nativas.
WEB
Liberar un animal fuera de su hábitat natural puede transformar una decisión individual en un problema colectivo, cuyos efectos pueden mantenerse durante décadas.