Mientras se desarrolla el acuerdo de alto al fuego entre Irán y Estados Unidos, este miércoles, el Ejército de Israel ejecutó lo que calificó como su "mayor ataque" en el Líbano desde el inicio de las hostilidades el pasado 2 de marzo, golpeando simultáneamente múltiples regiones del país.
El "ataque coordinado" de las FDI
En un comunicado oficial de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), señalaron: "En 10 minutos y a lo largo de distintas áreas simultáneamente, las FDI completaron el mayor ataque coordinado, atacando más de 100 centros de mando y posiciones militares de Hizbulá". Los bombardeos fueron en Beirut, el Valle de la Bekaa y el sur del Líbano.
Además, Israel aseguró haber destruido centros de inteligencia de Hizbulá, infraestructuras de lanzamiento de misiles y activos de la Fuerza Radwan (unidad de élite) y su unidad aérea 127.
El Centro de Operaciones de Emergencia del Líbano describió la situación como una "escalada muy grave". Las cifras finales aún son inciertas, pero el saldo inicial habla de "decenas de mártires y cientos de heridos".
Ante la magnitud del desastre, el Ministerio de Salud Pública de Líbano señaló que ahora la prioridad es "completar las labores de rescate y salvar la vida de quienes aún permanecen atrapados bajo los escombros, así como garantizar la atención médica a todos los heridos, distribuyéndolos a los hospitales según su estado".
Por este motivo, pidieron a los ciudadanos de Beirut reducir el tráfico para permitir el paso de ambulancias. El presidente del Sindicato de Médicos de Beirut, Elias Challala, instó a "todos los médicos, cada uno dentro de su especialidad, para que acudan a los hospitales a prestar asistencia por el gran número de víctimas resultantes de los ataques aéreos, para cumplir con su deber médico y humanitario".
La denuncia del Primer Ministro
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, utilizó sus redes sociales para denunciar que los ataques se dirigieron contra "barrios residenciales densamente poblados".
Esto ha causado la muerte de "de civiles inocentes en todo el Líbano, especialmente en la capital, Beirut, haciendo caso omiso de todos los esfuerzos regionales e internacionales para detener la guerra", sostuvo.
"Hacemos un llamamiento a todos los amigos del Líbano para que nos ayuden a detener estos ataques por todos los medios disponibles", añadió.