La deslumbrante tiara de Kate Middleton qué sorprendió a todos: cuáles son sus piedras preciosas
La esposa del príncipe Guillermo robó todas las miradas en Reino Unido tras la llegada del presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier. También utilizó un brillante vestido azul que estuvo a la altura de la corona.
Kate Middleton estrenó una de las tiaras más grandes de Europa.
Kate Middletonvolvió a robar todas las miradas en Reino Unido tras una jornada política por la visita oficial del presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier. La princesa de Gales acompañó al príncipe Guillermo en una jornada que tuvo encuentros formales y culminó con una cena de Estado.
Sin embargo, a pesar de una agenda cargada, Kate logró conseguir la atención de toda la prensa con su vestuario, que iba desde un vestido azul con lentejuelas a una brillante e inigualable tiara. El evento también reunió al rey Carlos III, la reina Camilla y a la pareja del presidente alemán.
La ocasión permitió ver nuevamente a Kate en modo gala. Su vestido azul recubierto de lentejuelas ya imponía presencia, pero lo que realmente sorprendió fue la tiara que se puso: una de las piezas más grandes de todas las monarquías europeas y llamativas que ha usado hasta ahora.
A lo largo de estos años, la princesa de Gales ha lucido solo cuatro tiaras, pero esta supera en tamaño a todas las anteriores.
Se trata de la histórica Tiara del Círculo Orientas, encargada por el príncipe Alberto para la reina Victoria en 1853. La jota, originalmente montada con ópalos, está compuesta por 2.600 diamantes y atravesó distintas modificaciones con el paso del tiempo.
La pieza que Kate lució en la cena ya no incluye los ópalos originales, sino rubíes, un cambio que le otorga un brillo diferente y que realiza su estructura imponente. La tiara también fue usada por la reina Isabel II y por la reina madre, Isabel Bowes-Lyon.
Kate Middleton estrenó una de las tiaras más grandes de Europa.
Kate Middleton estrenó una de las tiaras más grandes de Europa.
Para completar su look, la princesa sumó un broche blanco con forma de lazo y el fajín de la Orden Real. Además, eligió pendientes que pertenecieron al joyero de Isabel II, un gesto que volvió a poner en valor la herencia y el simbolismo de la realeza británica.