El Congreso de Perú eligió a José María Balcázar como nuevo presidente del Parlamento, una decisión que lo coloca al frente del gobierno de transición en un contexto de marcada inestabilidad política.
El legislador de Perú Libre se impuso en segunda vuelta a María del Carmen Alva en una sesión marcada por la tensión política.
El Congreso de Perú eligió a José María Balcázar como nuevo presidente del Parlamento, una decisión que lo coloca al frente del gobierno de transición en un contexto de marcada inestabilidad política.
La votación se realizó en la sede legislativa de Lima y se definió en segunda vuelta, luego de que en la primera vuelta ningún candidato alcanzara la mayoría absoluta. En la primera ronda, Alva obtuvo 43 votos y Balcázar 46. Como ninguna lista alcanzó la mayoría simple (59 de 117 votos) fueron a una segunda vuelta.
En esa segunda ronda, Balcázar se impuso finalmente —aunque por un estrecho margen, de 64 votos— a María del Carmen Alva. En la previa a la votación, la dirigente de Acción Popular era considerada una de las principales favoritas para conducir el proceso transitorio tras la censura a José Jerí.
El respaldo decisivo provino de la bancada de izquierda y, según trascendió en ámbitos parlamentarios, también contó con votos de Alianza para el Progreso (APP) y Podemos Perú, fuerzas que resultaron determinantes para inclinar el resultado del balotaje.
Balcázar es abogado y pertenece a Perú Libre, el partido que llegó al poder en 2021 con la elección presidencial de Pedro Castillo, posteriormente destituido en 2022 tras un intento fallido de disolver el Congreso.
La elección se produce en un escenario de reiteradas crisis institucionales en Perú, donde en los últimos años se registraron múltiples cambios en la conducción del Ejecutivo y enfrentamientos entre el Congreso y el Poder Ejecutivo.
En el sistema político peruano, el presidente del Congreso puede asumir funciones ejecutivas en situaciones excepcionales vinculadas a vacancias o censuras, lo que convierte esta designación en un movimiento clave para la estabilidad institucional.
La designación de Balcázar abre una nueva etapa de transición cuyo principal desafío será restablecer la gobernabilidad y generar consensos parlamentarios en un Congreso fragmentado, en un país que atraviesa tensiones políticas desde 2021.