Este martes, el gobierno de Japón modificó los "Tres Principios sobre la Transferencia de Equipos y Tecnología de Defensa", que implica levantar la prohibición de exportar armas con capacidad letal a los 17 países con los que firmó acuerdos de cooperación en defensa, entre ellos Estados Unidos y Reino Unido.
Esta medida se llevará a cabo gracias a la aprobación de una revisión de su normativa sobre la exportación de material defensivo e implica un nuevo rumbo de las políticas pacifistas de Japón tras la Segunda Guerra Mundial, según detalló la Agencia Noticias Argentinas
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, anunció que su gabinete dio luz verde a la medida, alegando que, “en un entorno de seguridad cada vez más complejo, ningún país puede proteger su paz y seguridad por sí solo”, y que “necesita que los países socios se apoyen mutuamente en materia de defensa”.
“Responder a estas necesidades y transferir el equipo de defensa contribuirá a mejorar las capacidades de defensa de estos países y, en última instancia, a prevenir conflictos, garantizando así la seguridad de Japón”, manifestó la mandataria japonesa en un mensaje publicado en X.
Asimismo, la Oficina del Gabinete japonés aseguró: "Sin dejar de lado nuestro compromiso como nación amante de la paz, nos aseguraremos de que se apliquen exámenes rigurosos y una gestión adecuada en cada caso particular"
Cambios tras ocho décadas de pacifismo
La postura defensiva de Japón quedó plasmada en su Constitución de 1947. Si embargo, esa mentalidad ha ido cambiando en los últimos años.
En 2014, el entonces primer ministro Shinzo Abe flexibilizó la prohibición general de todas las ventas militares, permitiendo el desarrollo conjunto de armas con los aliados y dando a su industria de defensa acceso a nuevos mercados y tecnologías.
En su mandato, Takaichi apoyó la revisión de la Constitución pacifista y algunos observadores creen que implicará la modificación del artículo 9 que prohíbe actos bélicos por parte del Estado, renuncia a la guerra como derecho soberano y prohíbe la resolución de disputas internacionales a través del uso de la fuerza.
Según señaló la cadena BBC, los partidarios de Takaichi afirman que Japón necesita afrontar una nueva realidad en la que las viejas reglas ya no se aplican a un país rodeado por China, Rusia y Corea del Norte. Pero a los críticos alertan que Japón podría convertirse en un país con capacidad bélica. Para ellos, la postura de Takaichi sobre la reforma constitucional podría significar que el país nipon se vea arrastrado a conflictos militares