Un vuelo de la aerolínea easyJet, con destino a Londres tuvo que retrasar su despegue a Málaga, España debido a una insólita situación. La tripulación instantes previos a salir a destino, descubrió que una anciana estaba muerta, a pesar de que su familia había comentado que estaba "cansada".
Ante este descubrimiento, la familia británica fue acusada de intentar trasladar el cuerpo sin vida de una mujer de 89 años sin notificar a las autoridades.
La gran mentira de la familia
Según los testimonios, la mujer fue trasladada en silla de ruedas hasta la aeronave por cinco familiares. Al ser consultados por el personal sobre el estado de salud de la pasajera, los parientes aseguraron que "solo estaba cansada" y que se había quedado dormida. Incluso, un testigo afirmó haber escuchado a uno de los familiares decirle a un empleado: "Está bien, somos médicos", para agilizar el acceso.
Una vez dentro del avión, los cinco allegados cargaron a la mujer para colocarla en su asiento en la parte trasera. Elizabeth Rowland, una pasajera de 19 años que presenció la escena desde la fila de adelante, relató al Daily Mail: "Desde el primer momento supe que ella ya no estaba con nosotros. Llevaba un collarín sostenido por una almohada. Su familia intentaba despertarla gritándole: '¿Me oyes? ¡Vamos a subir al avión ahora!', e intentaban darle de beber. Actuaban como si estuviera viva".
El avión comenzó a rodar por la pista y se dirigía al punto de despegue cuando la tripulación de cabina fue alertada del fallecimiento de la mujer. Ante esta situación, la aeronave se detuvo y regresó a la puerta de embarque. El incidente provocó un retraso de 12 horas para el resto de los viajeros.
La respuesta de la aerolínea ante este inusual suceso, se declaró a medio Daily Mail. Un portavoz informó los pasajeros en cuestión estaban equivocados, que la pasajera tenía un certificado apto para volar y que estaba viva cuando subió al avión.