La histórica ola de calor que afecta a gran parte de Europa ya provocó más de 1.000 muertes asociadas a las temperaturas extremas en apenas una semana, de acuerdo con datos difundidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Francia aparece como el país más afectado por el fenómeno.
En distintos puntos del continente, los termómetros superaron los 40 grados y se registraron récords históricos de temperatura en países como Alemania, República Checa y Polonia, entre otros. Al mismo tiempo, los hospitales y los servicios de emergencia continúan trabajando bajo una fuerte presión por el incremento de consultas y asistencias vinculadas al calor.
Según las autoridades francesas, el 85% de las personas fallecidas tenía más de 65 años, mientras que las zonas que permanecieron bajo alerta roja concentraron la mayor cantidad de víctimas. Además, durante los días más críticos del episodio climático se produjo un marcado aumento en la demanda de atención médica.
A través de una publicación en la red social X, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, sostuvo que "150 millones de personas están viviendo bajo calor extremo, cientos han muerto, las escuelas están cerradas y las redes eléctricas están al límite".
El titular del organismo agregó que "se han registrado más de 1.300 muertes excesivas desde el 21 de junio relacionadas con altas temperaturas en Europa", una cifra que refleja la magnitud del impacto que está teniendo este episodio de calor extremo sobre la población.
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Incendios, cortes y advertencias por el cambio climático
Además del impacto sanitario, la ola de calor provocó incendios forestales, interrupciones en el transporte ferroviario, problemas en el suministro eléctrico y afectaciones en distintas centrales. Frente a este escenario, varias ciudades europeas suspendieron actividades masivas y reforzaron las recomendaciones para reducir la exposición al sol durante las horas de mayor temperatura.
La OMS reiteró que Europa continúa siendo el continente que más rápido se calienta a nivel global y advirtió que los fenómenos de calor extremo serán cada vez más frecuentes e intensos como consecuencia del cambio climático, por lo que instó a fortalecer las medidas de prevención y adaptación.