Un inesperado hallazgo arqueológico sorprendió a trabajadores en el Reino Unido, luego de que encontraran un cañón de hierro de más de 300 años mientras realizaban tareas de excavación en un parque público.
El artefacto fue hallado durante tareas de excavación en un parque de Kingston upon Hull y podría datar de los siglos XVII o XVIII.
Un inesperado hallazgo arqueológico sorprendió a trabajadores en el Reino Unido, luego de que encontraran un cañón de hierro de más de 300 años mientras realizaban tareas de excavación en un parque público.
El descubrimiento ocurrió el pasado 13 de febrero en Queen’s Gardens, en la ciudad de Kingston upon Hull, durante trabajos de restauración. El artefacto fue detectado por un operario de la empresa constructora CR Reynolds, mientras excavaba para instalar un tanque de agua.
En un primer momento, el trabajador creyó haber dado con una bomba de la Segunda Guerra Mundial, debido al tamaño y la forma del objeto. Sin embargo, tras una inspección inicial, se confirmó que se trataba de un cañón antiguo.
“Nunca había desenterrado nada parecido”, relató el operario, quien destacó que habitualmente solo aparecen residuos menores durante este tipo de trabajos.
Según las primeras evaluaciones realizadas por especialistas de Humber Field Archaeology (HFA), el cañón podría datar de fines del siglo XVII o principios del XVIII.
Los análisis preliminares indican que el arma habría sido desactivada y reutilizada como poste de amarre, antes de ser desplazada hacia el muelle y quedar enterrada cuando la zona fue rellenada en la década de 1930.
El objeto mide aproximadamente 2,6 metros de largo y pesa más de una tonelada, y fue hallado cubierto por tierra, corrosión e incrustaciones.
El descubrimiento permite arrojar luz sobre el pasado marítimo y militar de la ciudad, que en su momento albergó uno de los muelles más importantes del país.
Desde el ámbito arqueológico destacaron la relevancia del hallazgo, que podría aportar información valiosa sobre la actividad portuaria de la época. Las investigaciones continúan para determinar con mayor precisión su origen y uso.