Eddie Smith Jr., fundador de de la empresa Grady-White Boats, decidió donar su compañía valorada en 400 millones de dólares a instituciones benéficas. Tras rechazar ofertas de compra, el empresario de Carolina del Norte estructuró un fideicomiso que bloquea el control de socios externos y destina los beneficios operativos a salud y educación.
La decisión surge tras una crisis sucesoria marcada por la pérdida de sus familiares directos. Hace cinco años, su único hijo y heredero, Chris, falleció debido a complicaciones derivadas de la esclerosis lateral amiotrófica. Su esposa murió un año antes de ese suceso. Ante la falta de descendencia, Smith optó por blindar la misión de su empresa mediante un fideicomiso.
¿Cómo blindó Eddie Smith Jr. su empresa de barcos frente a los inversores?
Al ser cuestionado sobre la renuncia a un bono millonario por venta, Smith declaró: "No necesito un yate de 60 metros para pasar el verano en el Mediterráneo". El fundador manifestó que se encuentra satisfecho con el paisaje de su propia finca en el interior de Carolina del Norte. Allí reside actualmente en una reserva forestal que alberga ciervos, águilas y osos.
Smith seguirá trabajando como CEO con un salario vitalicio, pero renunció formalmente a recibir dividendos por los resultados de la compañía. Las acciones con derecho a voto fueron transferidas a un fideicomiso que impide la compra del negocio por parte de terceros sin su autorización expresa. Los recursos financieros se destinarán directamente a causas de salud, educación y preservación ambiental.
¿Por qué crece la tendencia de donar empresas a la beneficencia?
El resto de su participación en acciones ordinarias pasó a una institución de caridad creada específicamente para captar los dividendos futuros. La consultora Purpose Owned registró que el número de empresas donadas a fondos de fideicomiso aumentó de siete en 2019 a 81 en 2025. Este cambio estructural refleja una nueva mentalidad filantrópica entre los fundadores de compañías rentables.
Eric Ries explica que tradicionalmente se enseña que solo hay dos opciones: vender o dejar que inversores tomen el mando. Para Ries, casos como este demuestran una tercera vía de compañías resilientes dedicadas a misiones de largo plazo. Actualmente, la fundación de la familia Smith apoya programas médicos universitarios en Carolina del Norte. "Dios me bendijo y me colocó en una posición donde puedo donar gran parte de mi fortuna", afirmó el fundador.