La escasez de diésel en Bolivia provocó una fuerte caída en la actividad del transporte de pasajeros de larga distancia. Dicho servicio actualmente funciona a apenas un 20% de su capacidad, según advirtió el presidente del Comité Nacional de Buses, Richard Martínez.
“En este momento está al 20 por ciento. Es una baja tremenda, porque nuestros buses están en los surtidores, parados y sin ningún tipo de solución”, afirmó el dirigente, al describir el impacto directo de la crisis sobre el sector.
Transportistas en alerta en Bolivia por la escasez de combustible
Transportistas en alerta en Bolivia por la escasez de combustible.
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Impacto económico y advertencias de paro
Martínez explicó que el transporte depende de ingresos diarios, por lo que la paralización implica pérdidas inmediatas para las empresas y trabajadores.
En paralelo, la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia se declaró en emergencia nacional y advirtió sobre la posibilidad de un paro indefinido. Su secretario general, Víctor Tarqui, aseguró que el sector alcanzó un “punto límite (…) El autotransporte ya no puede aguantar”.
Las protestas comenzaron con bloqueos de rutas en Santa Cruz, donde transportistas y mototaxistas interrumpieron el tránsito en al menos nueve puntos estratégicos, incluyendo accesos clave y zonas urbanas.
El dirigente Lucio Gómez confirmó que un ampliado nacional previsto para la próxima semana definirá nuevas medidas, que podrían derivar en bloqueos generalizados si no hay respuestas oficiales.
Por su parte, la Asociación Privada de Comercializadores de Hidrocarburos Líquidos y Gas Natural también se declaró en estado de emergencia, ante el desabastecimiento que afecta al departamento de Cochabamba desde el 20 de abril.