Neil Hopper, un cirujano británico de 49 años residente en Cornwall, admitió haberse amputado las piernas para cobrar un seguro por más de 590 mil dólares. El médico utilizó hielo seco para provocarse lesiones que derivaron en amputaciones por debajo de la rodilla en 2019. Luego, declaró falsamente que se trataba de una sepsis. El Tribunal de la Corona de Truro, en Inglaterra, lo condenó a dos años y ocho meses de cárcel por fraude y por posesión de pornografía extrema.
La investigación del caso
La investigación reveló que Hopper ocultó a médicos y aseguradoras que las lesiones habían sido autoinfligidas, logrando así obtener la millonaria indemnización. Además, se descubrió que mantenía un vínculo con Marius Gustavson, líder de una red internacional dedicada a la modificación corporal extrema. Ambos intercambiaron más de 1.500 mensajes donde hablaban sobre amputaciones y detallaban métodos para provocarse lesiones con hielo seco. Gustavson ya había sido condenado a cadena perpetua en 2024 por sus actividades.
Según el fiscal Nicholas Lee, Hopper estaba motivado por una obsesión con las amputaciones y un interés sexual ligado a ellas. En su poder se hallaron videos de mutilaciones extremas comprados por internet, que el juez James Adkin calificó de “excepcionalmente dañinos”. Además, el propio cirujano le confesó a un amigo que quería “sacarle el jugo” a la situación y que disfrutaba de la atención mediática que había generado su caso.
cirujano amputa piernas
Neil Hopper fue condenado a dos años y ocho meses de cárcel .
La reacción de sus pacientes
Aunque el hospital Royal Cornwall Hospitals NHS Trust aseguró que no había indicios de mala praxis en su labor médica, el caso generó alarma entre antiguos pacientes.
Algunos de ellos ya han iniciado consultas legales para investigar si las amputaciones que el cirujano llevó a cabo en el pasado fueron realmente necesarias. Otros, en cambio, defendieron su profesionalismo y se mostraron sorprendidos por la condena.
Por su parte, la Fiscalía de la Corona adelantó que buscará recuperar los fondos obtenidos mediante la Ley de Productos del Delito de 2022. Mientras tanto, Hopper permanece suspendido y bajo investigación. El sistema de salud británico enfrenta ahora el desafío de restablecer la confianza pública tras un caso que combina fraude, conductas extremas y la duda sobre decisiones médicas pasadas.