John Smith caminaba con su perro por la Forest of Dean, en Gloucestershire, cuando un objeto metálico verde asomó entre las raíces de un árbol caído. Smith notificó el hallazgo a Cotswold Archaeology, cuyos expertos identificaron una cabeza de hacha tipo "palstave" de la Edad del Bronce media. El artefacto tiene aproximadamente 3.400 años de antigüedad.
El objeto apareció cerca del pueblo de Brierley, a unos 180 kilómetros al oeste de Londres. Su superficie muestra una intensa pátina verde, conocida como cardenillo, formada por la oxidación del cobre durante siglos en contacto con la humedad del suelo. Smith reconoció la intensidad del verde como una señal de antigüedad extrema y decidió entregarla para su estudio profesional.
Cómo se fabricó el hacha palstave de la Edad del Bronce
Kayleigh Spring, restauradora involucrada en el análisis, explicó que esta herramienta se fabricó mediante fundición en moldes. A diferencia de las piezas más antiguas hechas en piedras huecas simples, este hacha palstave requirió moldes de dos partes. Esta técnica del Bronce medio permitió crear modelos estandarizados y mucho más sofisticados con nervaduras centrales.
La pieza es una aleación de cobre y estaño. El cobre se extrajo probablemente de minerales como la malaquita, mientras que el estaño provenía de yacimientos específicos de Cornualles. Los artesanos fundían estos metales en hornos rudimentarios alimentados con carbón vegetal, alcanzando temperaturas superiores a los 1.000 grados centígrados para obtener el metal crudo.
El anillo lateral: la innovación que revolucionó el trabajo forestal
Un detalle técnico fundamental es el anillo lateral fundido junto al cuerpo del hacha. Esta característica permitía sujetar la cuchilla con firmeza a un mango de madera curvado mediante ligaduras de fibras vegetales o cuero. El sistema impedía que la herramienta se moviera durante el uso, mejorando la seguridad y eficacia en el corte de madera.
Forest of Dean ha sido un centro de recursos naturales desde la prehistoria. El hallazgo sugiere que comunidades con redes de intercambio avanzadas frecuentaban la zona para explotar sus minerales y bosques. La calidad de la fundición indica que no se trataba de un objeto rudimentario, sino de una pieza de prestigio o alta especialización técnica.
Qué pasará con el hacha y dónde se puede ver
Leoni Dawson, guardabosques de Forestry England, señaló que el artefacto sobrevivió milenios oculto bajo el suelo forestal. El proceso de enterramiento natural protegió el metal hasta que el movimiento de las raíces de un árbol caído lo devolvió a la superficie. Tras su recuperación, el objeto pasó a manos de las autoridades competentes para su análisis definitivo.
El hacha descansa ahora en el Dean Heritage Centre para su conservación y posterior exhibición pública. Los investigadores planean nuevos estudios metalográficos para determinar el origen exacto de los minerales utilizados en su fabricación.