El gobierno de Bolivia confirmó este martes la muerte de un manifestante de 24 años durante las protestas que desde hace semanas exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La víctima habría recibido un disparo en medio de un operativo conjunto entre fuerzas policiales y militares destinado a despejar bloqueos en La Paz.
De acuerdo con un certificado médico citado por medios locales, el joven murió tras ser alcanzado por un disparo durante los enfrentamientos registrados en la capital boliviana, que permanece prácticamente sitiada por barricadas y cortes de rutas desde hace casi un mes.
Tras conocerse el fallecimiento, el gobierno expresó sus condolencias a la familia de la víctima e informó el inicio de una investigación para esclarecer lo ocurrido. En ese marco, reiteró que las fuerzas de seguridad “no están autorizadas a utilizar armas de fuego ni balas de goma” durante los operativos de control.
“Lamentablemente, en el transcurso de las horas, ya en la madrugada (del domingo), tuvimos conocimiento del fallecimiento de un ciudadano y hemos expresado a través de distintos medios nuestro pesar porque ningún boliviano debería perder la vida bajo ninguna circunstancia similar”, dijo el vocero presidencial Juan Luis Gálvez ante los medios.
La situación en La Paz se mantiene bajo una calma tensa luego de una jornada marcada por violentos enfrentamientos entre manifestantes y efectivos policiales. Aunque los choques disminuyeron hacia la noche del lunes, no hay señales de que los grupos movilizados estén dispuestos a levantar los bloqueos.
Bolivia
Un integrante de la Policía de Bolivia dispara un arma durante una jornada de protestas que exigen la renuncia del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, este lunes en La Paz (Bolivia).
EFE
Las protestas mantienen interrumpidos desde hace cuatro semanas los principales accesos a la capital boliviana, provocando fuertes problemas de abastecimiento. Según denunciaron autoridades y comerciantes, ya se registran faltantes de alimentos, combustible y medicamentos.
En un intento por aliviar el conflicto, el presidente Rodrigo Paz anunció que reducirá su salario en un 50%. Sin embargo, la medida no logró frenar las manifestaciones que comenzaron apenas seis meses después de su llegada al poder.
En paralelo, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvo una conversación telefónica con Paz y expresó su respaldo al gobierno y al pueblo boliviano. Según informó la presidencia brasileña, Lula pidió a ambas partes “priorizar el diálogo como forma de superar las diferencias” y anunció el envío de ayuda humanitaria.
Además de Brasil, tanto Estados Unidos como Argentina ofrecieron asistencia en las últimas semanas para colaborar frente a la creciente escasez que atraviesa el país.
Las protestas son protagonizadas por sindicatos campesinos, la Central Obrera Boliviana y sectores leales a Evo Morales, quienes exigen la renuncia de Rodrigo Paz, que lleva apenas seis meses al frente del Gobierno boliviano.