Desde Japón llega una particular “heladera para humanos” que permite refrescar el cuerpo en pocos minutos. El dispositivo se llama Do Hiemon Box y consiste en una cabina individual a la que una persona puede ingresar durante una pausa para reducir rápidamente la sensación de calor.
Su aspecto recuerda a una heladera industrial o a una máquina expendedora de gran tamaño, pero no enfría alimentos. En el interior tiene un asiento y un sistema que dirige aire frío hacia la cabeza, el cuello, los hombros y la espalda, zonas elegidas para acelerar el alivio térmico.
La cifra de cinco minutos necesita una precisión: corresponde al tiempo en el que, según la información comercial difundida sobre el producto, el usuario puede sentir una reducción marcada del calor. No implica necesariamente que la temperatura corporal interna descienda una cantidad determinada ni surge de un ensayo clínico independiente.
Cómo funciona la heladera para personas
Cuando la temperatura exterior alcanza los 35 °C, la cabina está diseñada para mantener su interior cerca de los 15 °C. Desde las zonas superior y trasera sale aire a aproximadamente 5 °C, una temperatura comparable con la de un compartimiento frío de una heladera.
El usuario ingresa, se sienta y regula tanto la temperatura como el caudal de aire. El equipo ofrece tres niveles de intensidad y se apaga automáticamente después de 20 minutos para evitar una exposición excesiva al frío.
A diferencia de un aire acondicionado tradicional, no intenta climatizar una fábrica, un depósito o una obra completa. Su objetivo es crear un espacio pequeño de recuperación térmica que pueda utilizarse durante los descansos.
El modelo funciona conectado a una toma de 100 voltios y no necesita una instalación permanente. También incorpora ruedas con freno, por lo que puede trasladarse y utilizarse tanto en interiores como en determinados espacios exteriores.
Para quién fue creado el Do Hiemon Box
La cabina fue pensada principalmente para obras en construcción, fábricas, depósitos, eventos al aire libre y puestos de vigilancia o control de tránsito, donde los trabajadores pueden permanecer muchas horas bajo temperaturas elevadas.
El equipo estándar mide cerca de 2,03 metros de alto, 93 centímetros de ancho y 1,20 metros de profundidad. Pesa aproximadamente 293 kilos y admite una sola persona por vez, con una resistencia declarada de hasta 150 kilos.
TRUSCO Nakayama comercializa el producto en Japón, mientras que la compañía Green Cross inició en junio de 2026 un servicio de alquiler destinado a empresas. Por ahora, no fue anunciado como un electrodoméstico para hogares ni se confirmó su llegada a la Argentina.
No reemplaza la atención ante un golpe de calor
La cabina puede servir como espacio de descanso y enfriamiento preventivo, pero no debe confundirse con un tratamiento médico. Una persona desorientada, con pérdida de coordinación, temperatura corporal muy elevada, convulsiones o pérdida del conocimiento puede estar atravesando un golpe de calor.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos advierten que el golpe de calor es una emergencia potencialmente mortal. En esos casos hay que solicitar asistencia médica inmediata y comenzar a enfriar a la persona mientras llega la ayuda.