26 de febrero de 2026 - 11:07

Descubrimiento en una playa de Escocia tiene 2 mil años y quedó al descubierto tras una tormenta

Tras una tormenta con vientos de 24 m/s, aparecieron rastros de humanos y animales en la arena; los científicos tuvieron 48 horas para salvar la evidencia mediante moldes de yeso.

Un paseo rutinario por la playa de Lunan Bay, en Angus, Escocia, se convirtió en un viaje al pasado tras el paso de una tormenta feroz. Ivor Campbell y Jenny Snedden caminaban por la costa escocesa cuando notaron formas inusuales en el suelo: huellas humanas y animales que habían permanecido ocultas bajo las dunas desde la época del Imperio Romano.

La pareja reaccionó con rapidez al notar que no se trataba de agujeros aleatorios en la arena, sino de un patrón de movimiento conservado por siglos. Inmediatamente contactaron a especialistas, lo que dio inicio a una de las operaciones de rescate arqueológico más agitadas de las que se tenga registro en la región, debido a la inestabilidad del terreno y el clima hostil.

Un rescate contra el reloj y la furia del Mar del Norte

Poco después del aviso, la playa se llenó de investigadores de la Universidad de Aberdeen, quienes comprendieron que el tiempo era su peor enemigo. Con el clima escocés golpeando la costa, era cuestión de horas para que la marea y el viento volvieran a sepultar o destruir las huellas para siempre. La profesora de arqueología Kate Britton describió la misión como una experiencia extrema, trabajando en las peores condiciones de campo que había enfrentado jamás.

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La desesperación por preservar el hallazgo fue tal que el equipo de científicos tuvo que vaciar la tienda de manualidades local de todo su suministro de yeso. Necesitaban crear moldes físicos de las huellas de forma inmediata mientras el viento les azotaba el cuello y el mar avanzaba implacable sobre la costa. Fue una carrera técnica contra la naturaleza que apenas duró 48 horas, el tiempo exacto que tardó el océano en tragar por completo el sitio del descubrimiento.

Este fenómeno de preservación y súbita aparición responde a un mecanismo geológico y climático particular. Las huellas se imprimieron originalmente sobre superficies de arcilla en lo que entonces era un estuario de río fangoso. Con el paso de los siglos, estas capas de arcilla se medio fosilizaron y quedaron protegidas bajo toneladas de arena que actuaron como un escudo natural. La tormenta reciente, con ráfagas de 24 metros por segundo, funcionó como un agente abrasivo que removió las capas superiores de la playa en un tiempo récord, dejando al descubierto el estrato antiguo justo antes de que la erosión marina lo reclamara definitivamente.

La vida en el estuario hace dos mil años según el carbono-14

Una vez en el laboratorio, los análisis de datación por carbono-14 realizados sobre restos vegetales encontrados bajo las vías confirmaron la antigüedad del sitio. Las huellas tienen aproximadamente 2.000 años, lo que sitúa el momento en que fueron impresas en plena época del Imperio Romano. Los resultados revelaron que la zona era un punto de actividad vibrante donde humanos y animales compartían el mismo espacio.

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El análisis detallado mostró que tanto personas como ciervos rojos y corzos caminaron descalzos sobre ese lodo prehistórico. Para los investigadores, el hallazgo es considerado increíblemente raro, ya que permite reconstruir el uso del territorio en el pasado: un estuario utilizado activamente para la caza y la recolección de plantas silvestres por parte de los antiguos habitantes de la actual Escocia.

Aunque los rastros físicos originales ya no existen y han sido arrastrados hacia las profundidades del Mar del Norte, el descubrimiento permanece disponible para la ciencia. Gracias al uso de drones, fotografías de alta resolución y los moldes de yeso rescatados de urgencia, los arqueólogos pueden seguir estudiando este momento congelado en el tiempo. El hallazgo sirve como un recordatorio para los paseantes locales sobre la importancia de observar el entorno tras fenómenos climáticos extremos, ya que bajo sus pies podrían estar las huellas directas de sus antepasados.

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