Arqueólogos en las afueras de la antigua Pompeya dieron con el descubrimiento de los restos de dos hombres que intentaron escapar de la erupción del Vesubio en el año 79 d.C. El hallazgo destaca por un individuo de unos 35 años que, en un acto de ingenio, sostenía un cuenco de barro sobre su cabeza para protegerse.
El descubrimiento revela una cronología trágica y diferenciada para las víctimas. Mientras el hombre mayor murió sepultado rápidamente por la ceniza, su acompañante, un joven de entre 18 y 20 años, sobrevivió las primeras horas del desastre antes de ser alcanzado por flujos piroclásticos de gas y roca sobrecalentada.
Los objetos que el hombre eligió para huir del Vesubio
El análisis del sitio permitió identificar los cuatro elementos que el hombre mayor eligió para su huida:
- Una lámpara de aceite: necesaria para orientarse en la oscuridad total generada por la densa nube de ceniza volcánica.
- Un cuenco de arcilla: utilizado como un escudo improvisado contra la lluvia incesante de piedras y escombros.
- Diez monedas de bronce: capital acumulado con la intención de financiar un nuevo comienzo lejos de la ciudad.
- Un anillo de hierro: un objeto personal que el hombre llevaba colocado en uno de los dedos del pie.
Por qué el hallazgo confirma el testimonio de Plinio el Joven
Este hallazgo es científicamente relevante porque confirma las descripciones de Plinio el Joven, quien presenció el desastre desde la bahía. En sus epístolas, relató cómo los ciudadanos se ataban almohadas a la cabeza y usaban antorchas para ver en un cielo oscurecido por la erupción. Casi dos milenios después, los restos hallados validan la exactitud de aquel testimonio histórico.
No obstante, los investigadores subrayan que la imagen viral del hombre corriendo es producto de la inteligencia artificial y no un dibujo científico exacto. Aunque útil para la divulgación, los científicos admiten que estas recreaciones pueden simplificar en exceso los datos reales. El valor real reside en la cápsula del tiempo generada por la ceniza, que permite conocer hoy las decisiones de supervivencia de aquel fatídico día.