Descubrimiento en la cordillera de los Andes es cinco veces más grande de lo esperado y sorprende al mundo

Una nueva estimación de 2025 revela que el yacimiento Filo del Sol es cinco veces más grande de lo esperado, con millones de toneladas de cobre, oro y plata.

Un reciente estudio geológico en el yacimiento Filo del Sol, ubicado en el límite entre San Juan y Chile, reveló que la reserva de metales es cinco veces superior a las estimaciones previas. Este hallazgo posiciona a esta zona en cordillera de los Andes como uno de los depósitos de cobre, oro y plata más importantes del planeta.

La exploración, liderada por las empresas Lundin Mining y BHP, arrojó datos sorprendentes tras realizar 400 perforaciones adicionales que alcanzaron zonas más profundas del yacimiento. Según la nueva evaluación de 2025, el sitio alberga aproximadamente 13 millones de toneladas de cobre, 32 millones de onzas de oro y 659 millones de onzas de plata.

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La riqueza oculta en las profundidades de los Andes

Este descubrimiento es considerado uno de los hitos más importantes en terrenos vírgenes de los últimos 30 años. La importancia de Filo del Sol radica en que el cobre es un metal crítico para la transición hacia energías renovables, además de ser esencial para industrias como la aeroespacial y las telecomunicaciones. La alta ley del mineral sin explotar lo convierte en un proyecto particularmente lucrativo.

Sin embargo, extraer este tesoro no será una tarea sencilla. El yacimiento se encuentra a unos 5.000 metros sobre el nivel del mar, en un entorno de clima hostil que puede provocar mal de altura en los trabajadores y complica severamente la logística para el traslado de equipos pesados. A pesar de estos retos, el potencial del sitio sigue creciendo a medida que los expertos exploran los límites norte y sur del depósito.

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El agua y los glaciares en el centro de la controversia

La magnitud del proyecto despertó fuertes advertencias de sectores ecologistas. La ONG Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) sostiene que las operaciones podrían infringir la Ley de Glaciares, que protege la mayor fuente de agua dulce de Argentina. Existe una preocupación real de que la minería en zonas periglaciares cause daños permanentes en un ecosistema frágil que provee el 70% del agua potable del país.

Otro punto crítico es el consumo hídrico. Se estima que grandes explotaciones mineras de la región pueden utilizar cantidades de agua subterránea equivalentes a un tercio del consumo de toda una población local. Para intentar mitigar el impacto ambiental, las empresas planean construir líneas de transmisión de energía renovable que reduzcan el uso de diésel en la zona.

El dilema planteado es profundo: la humanidad necesita estos minerales para abandonar los combustibles fósiles, pero el proceso de extracción pone en riesgo recursos hídricos vitales. Filo del Sol representa hoy tanto una oportunidad económica sin precedentes para la región como un desafío ético y ambiental de escala global.

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