Una casa construida con tallos de tomate, algas, pasto, lino y paja parece una idea reservada para una película futurista. Sin embargo, el proyecto se concretó en Middelfart, Dinamarca, y fue presentado como una demostración de que ciertos residuos agrícolas pueden convertirse en materiales aptos para la construcción.
La vivienda se conoce como The Biological House y fue desarrollada por el estudio danés Een Til Een con la participación de GXN, Kebony y decenas de colaboradores. Los restos vegetales no quedaron enteros ni visibles dentro de las paredes: fueron procesados para crear tableros, revestimientos y materiales biocompuestos.
Los tallos de tomate se convirtieron en materiales constructivos
Después de cada cosecha, grandes cantidades de tallos, fibras y restos vegetales pueden terminar quemadas o descartadas. El proyecto buscó darles un nuevo uso antes de que se convirtieran en residuos, integrándolos a productos desarrollados industrialmente.
Entre las materias primas utilizadas aparecen:
- Tallos de tomate.
- Algas marinas.
- Pasto.
- Paja.
- Lino.
- Soja.
- Corcho.
- Maíz.
La combinación de dos o más materiales naturales permitió producir biocompuestos capaces de sustituir determinados productos convencionales. No significa que toda la estructura esté hecha únicamente con plantas ni que cualquier residuo agrícola pueda colocarse directamente dentro de una pared.
Qué significa que los materiales pasaron pruebas
Los responsables informaron que los materiales empleados fueron ensayados, aprobados y se encontraban disponibles comercialmente. Esa precisión es importante: no se trató de una casa experimental armada con restos sin verificar.
La entonces ministra de Ambiente de Dinamarca, Kirsten Brosbøl, resumió el impacto del proyecto: “Parece ciencia ficción que se pueda construir una casa con cosas como tallos de tomate, paja y algas”. También destacó que esos materiales podían aprovecharse en lugar de terminar en una planta incineradora.
La afirmación no implica que la vivienda haya demostrado una duración ilimitada. Los ensayos y aprobaciones corresponden a los componentes utilizados y a las normas vigentes durante el desarrollo del proyecto.
Una casa modular que puede desmontarse
The Biological House tiene aproximadamente 145 metros cuadrados y fue concebida como una construcción modular. Sus piezas pueden ensamblarse, separarse y volver a utilizarse si la vivienda necesita trasladarse o modificar su distribución.
En lugar de una fundación convencional de hormigón, se apoya sobre pilotes metálicos atornillados al suelo. Esto reduce la intervención permanente sobre el terreno y facilita un eventual desmontaje.
El exterior fue revestido con madera tratada para aumentar su durabilidad. Además, la casa incorpora paneles solares y un sistema de almacenamiento mediante una batería de agua salada.