A bordo de la cápsula Orión, el sistema sanitario es uno de los desarrollos más sofisticados de la misión. Se trata del llamado “módulo de higiene”, un inodoro espacial diseñado para funcionar en microgravedad, donde nada cae por su propio peso.
The toilet on the Artemis 2 spacecraft is working again! 4 suspects. Who do you think clogged it based on their body language in this video? pic.twitter.com/Kt372wT7ft
El mecanismo no usa agua ni gravedad, sino aire. Los astronautas se sujetan con apoyapiés y agarraderas, y un sistema de succión dirige los residuos hacia compartimentos de almacenamiento.
Para la orina, cada tripulante tiene un embudo individual conectado a un ventilador que “aspira” el líquido hacia un depósito.
Para los residuos sólidos, el sistema también utiliza flujo de aire para separarlos y almacenarlos de forma segura.
Sin embargo, en esta misión tan importante para el futuro alunizaje previsto para 2028, la teoría chocó con la práctica.
El problema con el baño en la misión Artemis II: qué pasó
Apenas horas después del despegue de la misión Artemis II, el inodoro dejó de funcionar parcialmente. Una luz de advertencia encendió las alarmas en cabina y obligó a la tripulación a adaptarse. La función para residuos sólidos seguía operativa, pero el sistema para orinar quedó fuera de servicio.
En ese contexto, al menos uno de los astronautas tuvo que recurrir a un dispositivo de emergencia: una bolsa urinaria portátil, similar a las que se utilizaban en misiones antiguas. No es cómodo ni elegante, pero es un respaldo clave en situaciones críticas.
El baño averiado en la misión Artemis II
El baño averiado en la misión Artemis II
NASA
Tras coordinar con el centro de control en Houston, los tripulantes lograron reparar el sistema. Desde la Tierra, los ingenieros dieron luz verde: el baño volvía a estar operativo, con una recomendación técnica precisa: dejar que el sistema alcance velocidad antes de usarlo y mantenerlo activo unos segundos después.
Es la primera vez que una nave preparada para viajar más allá de la órbita terrestre baja cuenta con un inodoro permanente. En las históricas misiones Apolo, allá entre las décadas de 1960 y 1970, los astronautas directamente usaban bolsas para los desechos sólidos y liberaban la orina al espacio.
Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen son los astronautas que irán a la Luna en la misión Artemis II
Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen son los astronautas que irán a la Luna en la misión Artemis II
EFE
Hoy, medio siglo después, la tecnología avanzó, pero sigue enfrentando los mismos desafíos: el cuerpo humano en un entorno que nunca fue diseñado para habitar.
Y hay otro detalle que baja todo a tierra, incluso a 400 mil kilómetros de distancia: el baño es, según los propios astronautas, el único lugar donde pueden estar solos. Aunque, eso sí, con un problema inesperado, es extremadamente ruidoso. Tanto que tienen que protegerse los oídos para usarlo.