China anuló la pena de muerte a un ciudadano canadiense preso por tráfico de drogas
Una decisión del Tribunal Supremo chino frena la ejecución de Robert Schellenberg y marca un punto de giro en la tensa relación entre Pekín y Occidente.
Robert Lloyd Schellenberg siendo juzgado en China.
China revocó la sentencia de muerte contra Robert Lloyd Schellenberg, un ciudadano canadiense detenido hace más de una década por tráfico de drogas. Este movimiento judicial, confirmado por el máximo tribunal del país, se interpreta como una señal de distensión diplomática tras años de hostilidad extrema entre Pekín y Ottawa.
El caso de Schellenberg es un reflejo de cómo la justicia puede verse atravesada por los intereses nacionales. Arrestado originalmente en 2014, fue acusado de intentar enviar unos 222 kilogramos de metanfetamina hacia Australia. Aunque en un primer momento recibió una pena de 15 años de prisión, su situación empeoró drásticamente en 2019.
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En aquel entonces, en medio de una crisis diplomática sin precedentes, un tribunal consideró que la sentencia inicial era "demasiado leve" y elevó la condena a la pena capital. Schellenberg, por su parte, siempre sostuvo que era un simple turista al que le habían tendido una trampa, a pesar de sus antecedentes previos por narcotráfico en su país de origen.
El tablero de ajedrez entre China y Canadá
La anulación de esta condena no ocurre en el vacío. El contexto internacional ha cambiado y la política exterior agresiva de Estados Unidos ha forzado a Canadá a buscar nuevos horizontes. En los últimos meses, el primer ministro Mark Carney y el presidente chino, Xi Jinping, celebraron el surgimiento de una nueva alianza estratégica tras dos años de distanciamiento absoluto.
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Este acercamiento busca dejar atrás los episodios más oscuros de su relación reciente, como la detención en Vancouver de Meng Wanzhou, directora financiera de Huawei, y el posterior encarcelamiento en China de los canadienses Michael Kovrig y Michael Spavor bajo cargos de espionaje.
Un nuevo juicio y la búsqueda de clemencia
Tras la decisión del Tribunal Supremo Popular de la República Popular China, Schellenberg no quedará en libertad, sino que será juzgado de nuevo por el Tribunal Popular Superior de Liaoning. Su abogado, Zhang Dongshuo, confirmó que ya pudo reunirse con su cliente en Dalian para preparar esta nueva etapa legal.
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Desde el gobierno canadiense, la postura ha sido de cautela pero firmeza en el pedido de clemencia, una solicitud que Ottawa realiza de manera sistemática para todos sus ciudadanos condenados a muerte en el extranjero. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores confirmó que fueron informados oficialmente de la revisión de la pena.
El impacto práctico de esta noticia es enorme para el comercio y la estabilidad regional. Canadá tiene como objetivo duplicar sus exportacionespara el año 2035 y China, siendo la segunda economía más grande del mundo, es un socio indispensable para lograrlo. Este gesto judicial parece ser el "pasaporte" para normalizar los lazos económicos que se rompieron durante la era de tensiones políticas previas.