Cayó más de 10 metros sin paracaídas, sobrevivió y la ciencia explicó por qué Vesna Vulović no murió
Una explosión, una caída libre de 10.160 metros y un milagro médico. Conocé la historia de Vesna Vulovi y las consecuencias que marcaron su vida para siempre
Vesna Vulovi era azafata y tenía 22 años cuando ocurrió el accidente.
El 26 de enero de 1972, el vuelo JAT 367 se desintegró en el aire, pero Vesna Vulovi sobrevivió a una caída libre de 10.160 metros. Sin paracaídas y atrapada en el fuselaje, su historia desafía la lógica y revela cómo una condición médica inesperada la mantuvo con vida mientras todos los demás perecían.
Vesna tenía apenas 22 años y solo llevaba un año trabajando como azafata en la aerolínea yugoslava JAT cuando ocurrió el desastre. Lo más inquietante es que originalmente no debía estar en ese vuelo: subió al avión por un error administrativo, al ser confundida con otra auxiliar que compartía su mismo nombre.
image
A mitad del trayecto entre Estocolmo y Belgrado, una explosión en el compartimento de equipaje partió la aeronave sobre la actual República Checa. Mientras los demás pasajeros fueron lanzados al vacío, Vesna quedó atrapada en la sección de cola por un carrito de alimentos, un detalle que resultó ser su primera protección contra la muerte.
La ciencia del impacto: nieve, árboles y presión arterial
La caída terminó en una zona boscosa y montañosa cubierta por una espesa capa de nieve. Los investigadores determinaron que las ramas de los árboles y el manto blanco amortiguaron el golpe final, pero hubo un factor interno clave: su presión arterial.
Vesna padecía una presión arterial inusualmente baja. Según los médicos, esto provocó que se desmayara casi instantáneamente tras la descompresión, evitando que su corazón estallara debido al impacto y la altitud. A pesar de esto, las lesiones fueron devastadoras: fractura de cráneo, tres vértebras aplastadas, pelvis rota y ambas piernas fracturadas.
image
Tras despertar de un coma de 27 días, su primer pedido fue un cigarrillo. Aunque los pronósticos indicaban que no volvería a caminar, diez meses después dio sus primeros pasos, aunque conservó una cojera permanente y una leve deformación en la columna.
El costo político de una heroína nacional
Su supervivencia la convirtió en un ícono de la Yugoslavia de Tito, llegando a entrar en el Libro Guinness de los Récords en 1985. Sin embargo, la fama tuvo un lado oscuro. La aerolínea JAT no le permitió volver a volar como azafata por temor a que su presencia asustara a los pasajeros, relegándola a un puesto administrativo.
image
Décadas más tarde, su compromiso político la llevó a enfrentarse al poder. En los años 90, fue despedida tras participar en protestas contra el régimen de Slobodan Miloševi y denunciar el nacionalismo extremo. A pesar de ser una figura reconocida, sus últimos años transcurrieron en la soledad de un pequeño departamento en Belgrado, lidiando con la culpa del sobreviviente.
¿Una caída de 10.000 metros o un montaje?
Años después de la tragedia, surgió una teoría alternativa que puso en duda la versión oficial. Dos periodistas de investigación afirmaron que el avión no cayó desde 10 km, sino que fue derribado por error por la fuerza aérea checoslovaca a una altura mucho menor, de unos 800 metros.
image
Vesna, quien nunca pudo recordar el accidente debido a la amnesia traumática, no pudo confirmar ni desmentir estas sospechas. No obstante, la ciencia indica que el impacto es igual de letal después de los 450 metros, punto en el que se alcanza la velocidad terminal. Independientemente de la altura exacta, su resistencia física sigue siendo considerada un milagro de la aviación.