Las aerolíneas y aeropuertos de Estados Unidos atraviesan una nueva jornada crítica marcada por cancelaciones y demoras masivas. Según datos recopilados por FlightAware y distintos reportes del sector aeronáutico, este 12 de mayo se registraron 1.951 vuelos demorados y 158 cancelaciones en distintos puntos del país.
El principal foco del problema estuvo en Texas, especialmente en el aeropuerto Dallas-Fort Worth (DFW), donde las tormentas severas y las restricciones operativas impuestas por la Administración Federal de Aviación (FAA) terminaron afectando conexiones nacionales e internacionales.
El aeropuerto de Dallas quedó en el centro del colapso
Dallas-Fort Worth fue el aeropuerto más comprometido de toda la red aérea estadounidense. Solo allí se contabilizaron 194 demoras y 107 cancelaciones, una cifra que terminó generando un efecto dominó sobre rutas operadas por American Airlines y otras compañías asociadas.
El problema no quedó limitado a Texas. Aeropuertos como Newark, Houston, Austin, Tampa, Detroit y San Juan de Puerto Rico comenzaron a registrar retrasos importantes a medida que aviones y tripulaciones quedaban fuera de posición.
En algunos casos, pasajeros perdieron conexiones que recién podrán ser reprogramadas entre 24 y 48 horas después del incidente. La situación volvió a exponer la fragilidad del sistema "hub and spoke" que domina la aviación comercial en Estados Unidos: cuando cae uno de los grandes centros de conexión, el impacto se expande rápidamente al resto del país.
Qué aerolíneas resultaron más afectadas por las cancelaciones
Entre las compañías con mayores complicaciones operativas aparecieron American Airlines, Southwest, Delta, United, SkyWest, PSA Airlines y Envoy Air.
American Airlines sufrió especialmente el impacto porque Dallas-Fort Worth funciona como uno de sus hubs más importantes. Muchos vuelos que debían continuar hacia Nueva York, Chicago, Los Ángeles o Miami quedaron demorados por falta de aeronaves disponibles.
Southwest Airlines también registró fuertes retrasos debido a los problemas meteorológicos en Texas, mientras que Newark volvió a mostrar señales de saturación operativa, una situación que arrastra desde hace meses por falta de controladores y obras de infraestructura.
Qué provocó el colapso aéreo en Estados Unidos
Aunque en redes sociales circularon versiones sobre fallas técnicas masivas o problemas internos de las aerolíneas, los reportes oficiales señalan que el principal detonante fueron las tormentas eléctricas y las restricciones temporales impuestas por la FAA para reducir el tráfico aéreo en zonas críticas.
La combinación entre clima severo, escasez de tripulación y alta ocupación de vuelos terminó generando un cuello de botella difícil de resolver en tiempo real. Además, mayo suele ser un mes complejo para la aviación estadounidense porque coincide con el aumento de tormentas vespertinas en el centro y sur del país.
Cuánto podrían durar las demoras y qué se recomienda a los pasajeros
Especialistas del sector creen que las demoras podrían extenderse durante buena parte de la semana debido a la necesidad de reubicar aviones y reorganizar tripulaciones. Algunas aerolíneas ya recomendaron a los pasajeros revisar constantemente el estado de sus vuelos antes de dirigirse al aeropuerto.
Mientras tanto, miles de viajeros continúan atrapados en aeropuertos de conexión esperando nuevas asignaciones. En varios hubs importantes comenzaron a registrarse largas filas en mostradores de atención y problemas para conseguir alojamiento por la alta demanda generada por las cancelaciones.