En un caso poco visto antes, un hombre inocente pasó alrededor de 18 meses en prisión por un error policial en Nueva Escocia, Canadá, donde el involucrado había sido condenado por posesión de pornografía infantil tras un insólito error de tipeo.
Tras pasar un año y medio en la cárcel y cumplir condena en libertad condicional, la Justicia reconoció el fallo y absolvió por completo al acusado.
En un caso poco visto antes, un hombre inocente pasó alrededor de 18 meses en prisión por un error policial en Nueva Escocia, Canadá, donde el involucrado había sido condenado por posesión de pornografía infantil tras un insólito error de tipeo.
La situación comenzó en 2020, cuando la policía detuvo al sospechoso, identificado como Brandom Klayme. Según la investigación, el hombre le había pedido imágenes sexuales a una menor de 12 años a través de una aplicación de mensajería.
En dicha aplicación, el supuesto culpable tenía como nombre de usuario "fus__ro_dah", una referencia al grupo de dragón “Fuerza Impecable” de un juego de rol llamado Elder Scrolls. Aunque en vez de dar con el apuntado, dieron con Klayme cuyo nombre de usuario era "fus_ro_dah", con solo un guión bajo entre las dos primeras silabas, muy similar al principal acusado.
Al momento de la detención, el nombre de usuario quedó de lado. Tal es así, que la víctima que fue mal detenida, no fue entrevistada y fue declarada culpable durante un juicio llevado a cabo a mediados de julio de 2023.
Luego de la sentencia, el hombre pasó 18 meses en la cárcel y otros 18 en libertad condicional, donde siguió negando los cargos en su contra y peleando por su inocencia.
Fue recién a comienzos de este año cuando su abogado descubrió lo que había pasado. "Nos dimos cuenta del problema cuando estábamos preparando los argumentos de la apelación esta primavera. Estábamos tratando de averiguar por qué las pruebas forenses digitales apuntaban hacia él, dado que él negaba cualquier implicación", expresó.
De este modo, volvieron a apelar la sentencia y finalmente Klayme quedó absuelto del caso, debido a que se había tratado de un error sutil.
"No se trata de una situación en la que se dicte una absolución porque la Fiscalía no haya logrado demostrar más allá de toda duda razonable los elementos esenciales de un delito o porque un error durante el juicio haya hecho que el veredicto fuera inseguro. En estas circunstancias, el Sr. Klayme es, de hecho, inocente de los delitos. Nunca debería haber sido acusado, y mucho menos condenado", sentenció el tribunal.