La reciente reclasificación federal de la marihuana medicinal en Estados Unidos no modificó las reglas para quienes trabajan en áreas de transporte y seguridad crítica. El Departamento de Transporte (DOT) confirmó que camioneros, pilotos y operadores ferroviarios seguirán siendo sancionados si dan positivo por consumo de cannabis.
Aunque el Gobierno trasladó la marihuana de la Lista I a la Lista III de sustancias controladas, las autoridades aclararon que las licencias estatales de cannabis medicinal no justifican un resultado positivo en los controles antidrogas federales.
Qué cambia con la reclasificación de la marihuana en Estados Unidos
El Departamento de Justicia decidió reclasificar el cannabis medicinal dentro de la Ley de Sustancias Controladas, reduciendo su nivel de restricción federal y reconociendo posibles usos médicos.
Sin embargo, el Departamento de Transporte de Estados Unidos emitió una guía aclaratoria donde establece que los oficiales médicos no pueden considerar como “negativo” un análisis positivo de THC, incluso cuando el trabajador posee autorización estatal para usar marihuana medicinal.
Según el organismo, las normas federales vigentes continúan prohibiendo el consumo para empleados vinculados a funciones sensibles de transporte y seguridad pública.
Por qué camioneros y pilotos siguen sujetos a sanciones
El conflicto surge porque el Departamento de Transporte de Estados Unidos sostiene que toda sustancia controlada utilizada por trabajadores regulados debe contar con aprobación formal de la Administración de Alimentos y Medicamentos.
Para la agencia, la marihuana distribuida bajo programas estatales no cumple con los requisitos federales necesarios para ser considerada una prescripción médica válida.
Las regulaciones afectan a trabajadores de sectores como:
- Aviación comercial.
- Transporte terrestre y camioneros.
- Ferrocarriles.
- Tránsito masivo.
- Operadores de oleoductos.
El organismo insiste en que las recomendaciones médicas, tarjetas estatales o recibos de dispensarios no son suficientes para justificar la presencia de THC en pruebas oficiales.
Las diferencias entre agencias federales tras el cambio de categoría
Mientras el Servicio de Investigación del Congreso sostiene que los pacientes certificados podrían contar ahora con ciertas protecciones legales bajo la Lista III, otras dependencias federales comenzaron a adaptar sus normativas de manera parcial. Por ejemplo, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos actualizó formularios relacionados con la compra de armas para reconocer el nuevo estatus del cannabis medicinal. Además, el Tesoro y el IRS preparan guías para permitir que empresas vinculadas al sector puedan acceder a deducciones fiscales antes prohibidas por el código 280E. Pese a esos cambios, el Departamento de Transporte de Estados Unidos mantiene una postura estricta y considera que el consumo de cannabis sigue siendo incompatible con tareas vinculadas a la seguridad en el transporte.