Seif al-Islam Gadafi, hijo del fallecido líder libio Muamar el Gadafi y durante años señalado como su heredero político, murió en Libia, según confirmaron este martes fuentes oficiales del país. Tenía 53 años.
El heredero del régimen que cayó en 2011 fue ultimado en la ciudad que lo mantuvo cautivo desde 2017 bajo la protección de milicias locales.
Seif al-Islam Gadafi, hijo del fallecido líder libio Muamar el Gadafi y durante años señalado como su heredero político, murió en Libia, según confirmaron este martes fuentes oficiales del país. Tenía 53 años.
De acuerdo con dos funcionarios de seguridad libios citados por AP, Seif al-Islam fue asesinado en la ciudad de Zintan, ubicada a unos 136 kilómetros al suroeste de Trípoli. Las circunstancias del ataque no estaban claras al cierre de esta información. Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato, ya que no estaban autorizados a brindar declaraciones a la prensa.
La muerte también fue confirmada por su abogado, Khaled al-Zaidi, a través de una publicación en Facebook, aunque sin ofrecer detalles sobre lo ocurrido.
En la misma red social, Abdullah Othman Abdurrahim, quien representó a Seif al-Islam en el diálogo político impulsado por la ONU para resolver el conflicto libio, informó el fallecimiento. El medio local Fawasel Media citó a Abdurrahim al señalar que hombres armados lo mataron dentro de su vivienda y que la Fiscalía inició una investigación para esclarecer el crimen.
Seif al-Islam nació en junio de 1972 en Trípoli y era el segundo hijo de Muamar Gadafi. Se formó académicamente en el Reino Unido, donde cursó estudios de doctorado en la London School of Economics, y durante años fue presentado como el ala moderada y reformista del régimen libio.
Muamar Gadafi fue derrocado en 2011 tras un levantamiento popular respaldado por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que puso fin a más de cuatro décadas en el poder. El exmandatario murió en octubre de ese año en medio de los combates, un episodio que abrió una etapa de fragmentación política y violencia armada que aún persiste en Libia.
Tras la caída del régimen, Seif al-Islam fue capturado a fines de 2011 por combatientes de Zintan mientras intentaba huir hacia Níger. Permaneció detenido hasta junio de 2017, cuando fue liberado tras una amnistía concedida por una de las autoridades rivales que entonces disputaban el poder en el país. Desde entonces, residía en Zintan.
En el plano judicial, un tribunal libio lo declaró culpable de incitar a la violencia y de la muerte de manifestantes durante el levantamiento de 2011, y en 2015 lo condenó a muerte en ausencia. Además, la Corte Penal Internacional lo buscaba por cargos de crímenes contra la humanidad.
En noviembre de 2021, Seif al-Islam intentó regresar a la escena política al anunciar su candidatura presidencial. Aunque el Comité Nacional de Elecciones lo descalificó, los comicios finalmente no se realizaron debido a las disputas entre gobiernos paralelos y grupos armados que continúan dividiendo al país.