La agencia oficial IRNA informó que la República Islámica de Irán entregó, en la tarde del jueves 30 de abril, una nueva propuesta de negociación dirigida a los Estados Unidos. El documento fue canalizado a través de Pakistán, país que actúa como intermediario ante la falta de relaciones directas entre ambos rivales.
Aunque los medios estatales iraníes no dieron detalles específicos sobre el contenido de esta proposición, el movimiento ocurre a una semana de que Washington desestimara una oferta previa.
La semana pasada, Teherán había propuesto un plan de negociación por fases. La prioridad de Irán era alcanzar el fin de las hostilidades y la reapertura bilateral del estrecho de Ormuz, dejando el debate sobre su programa nuclear para una etapa posterior. Sin embargo, esta estrategia no convenció al presidente Donald Trump, quien insiste en que cualquier acuerdo debe abordar de forma inmediata las ambiciones atómicas de la República Islámica.
Las conversaciones directas entre los dos rivales se encuentran encalladas ante la negativa iraní de sentarse a negociar mientras Estados Unidos mantenga el cerco naval a sus puertos y buques, una medida con la que busca bloquear la economía iraní.
Irán, por su parte, mantiene el control del tráfico en el estrecho de Ormuz, la estratégica ruta por la que transitaba el 20 % del petróleo mundial, lo que ha disparado el precio del crudo.
Este nuevo intento diplomático busca dar continuidad al acercamiento histórico ocurrido los días 11 y 12 de abril en Islamabad. En aquel encuentro, el vicepresidente estadounidense JD Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, protagonizaron la reunión de más alto nivel entre ambos países desde 1979.
Las delegaciones no lograron un pacto definitivo para cerrar la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel el pasado 20 de febrero. Por el momento, el conflicto bélico se encuentra detenido por un alto el fuego vigente desde el 8 de abril.