Según el libro Un couple presque parfait (Una pareja casi perfecta), publicado este miércoles por el periodista de Paris Match, Florian Tardif, el manotazo que Brigitte Macron le propinó al presidente francés al llegar a Vietnam fue fruto de una pelea de pareja.
El descubrimiento en el avión
De acuerdo con la investigación de Tardif, la tensión estalló durante el vuelo oficial hacia Hanói. La primera dama habría leído un mensaje en el celular del mandatario enviado por la reconocida actriz franco-iraní Golshifteh Farahani, quien sería la "platónica" de Emmanuel Macron.
"Lo que herirá a Brigitte no es tanto el contenido del mensaje como lo que este dejaba entrever: una posibilidad. Una puerta entreabierta a un mundo que ella creía controlar. Nada tangible, ni realmente condenable. Pero la sola idea de que eso hubiera podido existir bastaba", afirmó el escritor.
En su libro, revela que la primera dama se habría sentido "relegada" ante la figura de una mujer más joven (Farahani tiene 42 años).
Golshifteh Farahani
Golshifteh Farahani, la actriz que se mensajeaba con Emmanuel Macron.
"Durante varios meses Macron mantuvo –ya no es el caso– una relación platónica con mensajes que iban bastante lejos, según me dijeron allegados. Esto provocó tensiones en la pareja que dieron lugar a esta escena privada que se volvió pública", contó.
El video de la secuencia, captado por la agencia Associated Press, se volvió viral en su momento y mostró cómo Brigitte apartaba violentamente la cara del presidente apenas se abrían las puertas del avión. Al bajar la escalerilla, incluso se vio al mandatario intentar ofrecerle el brazo, gesto que ella ignoró por completo.
En aquel entonces, la respuesta oficial del Gobierno francés pasó por diversas etapas. Al principio sugirieron que el video podía ser una creación de Inteligencia Artificial (IA), luego afirmaron que era una chiste recurrente de la pareja para "relajarse" antes de los actos oficiales.
El propio presidente Macron negó una "disputa doméstica" en Hanói, pidiendo que "todos se calmaran" y asegurando que solo estaban bromeando.
Brigitte y Emmanuel Macron
El presidente de Francia Emmanuel Macron junto a su esposa Brigitte Macron.
EFE
El libro de Tardif desestima la versión oficial de la "broma" y asegura que el gesto fue una reacción al descubrimiento de la conversación. En su momento, las imágenes fueron ampliamente difundidas por por medios internacionales y cuentas de la extrema derecha en Francia, lo que llevó al Elíseo a acusar a "teóricos de la conspiración" de utilizar un momento privado para desgastar la imagen presidencial.