La misión Artemis II ha marcado el inicio de una nueva era en la exploración espacial, consolidando el regreso del ser humano al entorno lunar tras más de medio siglo de ausencia.
A más de 350.000 kilómetros de la Tierra, Reid Wiseman logró contactar a su familia utilizando una innovadora tecnología de comunicación láser.
La misión Artemis II ha marcado el inicio de una nueva era en la exploración espacial, consolidando el regreso del ser humano al entorno lunar tras más de medio siglo de ausencia.
Mientras la cápsula Orion se prepara para su amerizaje en el océano Pacífico, la tripulación compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Jeremy Hansen y Christina Koch ya ha dejado una huella imborrable al establecer récord de distancia y conectividad.
Uno de los momentos más significativos de la misión ocurrió cuando el comandante Reid Wiseman realizó una videollamada histórica a sus hijas, Ellie y Katey, desde una distancia de 353.522 kilómetros.
Este acto no solo batió récords de distancia para una comunicación de este tipo, sino que cargó con un profundo peso emocional, dado que Wiseman perdió a su esposa en 2020.
A través de sus redes sociales, el astronauta compartió que "la distancia hace que el corazón crezca en cariño", destacando que el viaje le permitió comprender plenamente la importancia de explorar lo desconocido con el apoyo de sus seres queridos.
Para lograr esta conexión en el espacio profundo, la NASA utilizó VSee, una plataforma de telemedicina elegida por su robustez y capacidad para adaptarse a conexiones de bajo ancho de banda y alta latencia, características típicas de la Deep Space Network.
Sorprendentemente, la videollamada se gestionó desde una Microsoft Surface Pro de 2017, un equipo que, aunque anticuado para los estándares terrestres, forma parte del equipamiento estándar certificado para la nave.
Sin embargo, la verdadera innovación reside en el Orion Artemis II Optical Communications System (O2O). Este sistema utiliza un láser infrarrojo capaz de ofrecer un ancho de banda de 260 megabits por segundo para el envío de datos a la Tierra.
Según los expertos de la NASA, aunque la latencia es de casi un segundo debido a los más de 700.000 kilómetros que debe recorrer la señal (ida y vuelta), la comunicación es fluida y vital para futuras misiones en bases lunares.
A diferencia de las comunicaciones habituales en la Estación Espacial Internacional (EEI), que se han normalizado desde 2015, la escala de Artemis II lleva la tecnología a una dimensión nueva.
Durante la misión, también se probó con éxito la primera comunicación de la historia entre dos naves espaciales, conectando a la tripulación de la Orion con la de la EEI.
Este avance tecnológico es considerado una pieza fundamental para los planes de la NASA de establecer una presencia semipermanente en la Luna. Con el éxito de estas pruebas de comunicación láser y la resistencia de la cápsula Orion, la humanidad se encuentra un paso más cerca de convertir lo que hoy parece una hazaña extraordinaria en la cotidianidad del mañana.