El Boletín Oficial del Estado ya publicó la normativa que cambia la fisonomía de las carreteras para proteger a los ciclistas. Esta medida permite la construcción de carriles bici segregados, incluso si para ello es necesario eliminar parcial o totalmente el arcén derecho, buscando bajar el índice de accidentes fatales en las rutas.
El objetivo de la Dirección General de Tráfico (DGT) es claro: transformar la bicicleta en un medio de transporte más seguro y conectado. Actualmente, el 90% de las muertes en bicicleta son causadas por colisiones con vehículos motorizados, una estadística que la regulación intenta revertir mediante la separación física de los carriles.
El fin del arcén y la prioridad de la red ciclista
Esta modificación, vigente desde octubre de 2025, otorga al Estado la facultad de intervenir tramos de la red vial nacional. La prioridad es dar continuidad a las rutas ciclistas, permitiendo que circulen por vías contiguas y protegidas en lugar de compartir el espacio crítico del arcén con el tráfico pesado.
La normativa especifica que la eliminación del arcén solo podrá realizarse cuando no se ponga en riesgo el funcionamiento de la ruta ni la seguridad vial. Se busca cumplir con la Estrategia de Movilidad Segura 2030, que proyecta una red de transporte conectada y sostenible, reduciendo la exposición de los usuarios vulnerables.
¿Qué obligaciones deben respetar los ciclistas mientras se construyen los nuevos carriles?
Mientras estos carriles se construyen, la DGT recuerda que las obligaciones vigentes no han cambiado. Los ciclistas deben cumplir con las siguientes normas:
- Circular por el lado derecho de la vía.
- Usar casco obligatoriamente en vías interurbanas.
- Respetar todas las normas de circulación vigentes.
- En ciudad, mantenerse lo más cerca posible del borde derecho de la calzada.
El dato que impulsó el cambio y las nuevas medidas de señalización
El dato que impulsó este cambio reglamentario es alarmante: en 2024 fallecieron 46 ciclistas en accidentes de tráfico en España. La mayoría de estos siniestros ocurren en entornos donde las velocidades de los autos son altas y la protección es mínima, a pesar de que el casco es un requisito legal.
Además de la infraestructura, la ordenanza contempla el uso de paneles luminosos móviles para alertar a los conductores sobre la presencia de ciclistas. Con esta combinación de obra pública y señalización avanzada, se pretende fomentar los desplazamientos saludables y garantizar que las bicicletas dejen de ser un elemento de riesgo en las rutas.