Inscripciones en latín salpican su superficie, y dos pequeñas islas yacen en lo que hoy conocemos como América del Norte. Pero los orígenes del globo terráqueo siguen siendo un misterio.
Inscripciones en latín salpican su superficie, y dos pequeñas islas yacen en lo que hoy conocemos como América del Norte. Pero los orígenes del globo terráqueo siguen siendo un misterio.
Luego de pasar por manos de una serie de comerciantes europeos de mapas, el artefacto fue comprado anónimamente en una feria londinense de mapas en 2012. Eventualmente, el raro descubrimiento cayó en posesión del coleccionista belga de mapas Stefaan Missinne, quien comenzó a investigarlo, según escribió en The Portolan, la revista de la Sociedad de Mapas de Washington.
Anteriormente, se creía que el globo terráqueo sobreviviente más antiguo era el Globo de Hunt Lenox, hecho con cobre y que data de entre 1504 y 1506. Los dos globos comparten etiquetas y contornos detallados casi idénticos, y Missinne sostiene que no es coincidencia.
“Hay diferencias entre los dos globos. Sin embargo, examinadas cuidadosamente estas diferencias no pesan contra la sugerencia de que el Globo de Lenox es un molde del globo terráqueo tallado en el huevo de avestruz”, apuntó Missinne en el artículo de la revista.
A lo largo de la historia los cartógrafos han recurrido a materiales creativos: ha habido mapas hechos con palos o dibujados sobre piel de foca, vitela (pergamino de piel de becerro) o bloques de madera.
Pero los globos terráqueos creados a partir de cáscaras de huevo de avestruz no son comunes, y por esta razón, independientemente de su edad, el artefacto es raro.
Fechando al globo terráqueo
Para juzgar la edad del cascarón de huevo, Missinne consultó a un radiólogo, quien lo ayudó a fotografiar y comparar la densidad de las viejas cáscaras (el globo está hecho con dos mitades conectadas) con la densidad de cáscaras de huevo de avestruz más nuevas.
Basándose en esa comparación, el radiólogo determinó que la cáscara más vieja y más pequeña había perdido 50 por ciento de su densidad ósea de calcio, una clara señal de envejecimiento (véase también: “Un movimiento artístico de 60.000 años de antigüedad grabado en cáscaras de huevo de avestruz”).
Debido a las similitudes entre ambos globos terráqueos, la hipótesis de Missinne es que el artefacto recientemente descubierto es anterior al Globo de Lenox.
Sin embargo, algunos cartógrafos son escépticos sobre la edad del mapa debido a su historia ambigua. La cáscara de huevo puede remontarse al siglo XVI, pero eso no significa que el mapa grabado sobre ella sea igual de viejo.
“Muy bien podría ser un globo terráqueo antiguo, cosa interesante en sí misma, pero los problemas de proveniencia vienen a la mente”, dice John Hessler, conservador de la División de Geografía y Mapas de la Biblioteca del Congreso, en Washington, DC.
“La primera cosa que me hubiera gustado saber es de dónde provino; dónde se compró, quién lo tuvo antes, en qué colecciones estuvo”, señala Hessler.
“La carrera por lo primero es algo a lo que tiendo a huir”, agrega, “pero para mí, el panorama general del globo terráqueo es más interesante que la pieza única”.