Solo con estas instrucciones sencillas, podés mejorar el aspecto de las manos agrietadas y no sóoo eso, sino que estarás más cómoda con ellas.
Solo con estas instrucciones sencillas, podés mejorar el aspecto de las manos agrietadas y no sóoo eso, sino que estarás más cómoda con ellas.
Para tratar las manos agrietadas, tenemos que atacar a la piel seca. Esta piel, que se reseca con el frío de manera exagerada, se rompe y es capaz de sangrar cuando no se trata en condiciones. Por eso, nos centraremos en la piel seca de las manos.
Aunque nos cueste la misma vida lavarnos las manos con agua fría, es mil veces mejor lavárselas con agua fría, porque estimulan la circulación, que con agua caliente. Reseca la piel y además puede llegar a irritarla.
Cuando exfoliamos la piel de las manos, eliminamos esos restos de piel seca que se nos han quedado y que son las que se acumulan y le dan ese aspecto tan tosco. Al eliminar esos restos, preparamos la piel para un buen tratamiento.

Tras lavarnos las manos, especialmente cuando vamos a salir a la calle. Nos aplicaremos una capa generosa de crema hidratante en las manos y sin dejar que termine de absorberse, nos pondremos los guantes. Cuando lleguemos a la oficina, a la casa o a cualquier sitio, cuando nos los quitemos, estarán de lo más suave e hidratadas.
Si quieres mantener unas manos suaves como la seda, colocate una capa de hidratante intensivo en las manos y luego, ponete unos guantes finos de fibra no sintética. A la mañana siguiente, estarán como nuevas.
Son sencillos trucos y de lo más accesibles para poder saber cómo cuidar las manos agrietadas. Podés tener una piel tersa, suave y firme en las manos, que podés lucir sin miedo y sentirnos bien por dentro y por fuera.