El entrenador Livi Petrache dirige a un equipo juvenil rumano con un método que se dio a conocer a través de un video donde lo muestra agrediendo violentamente a uno de sus jugadores suplentes, ubicado a orillas del campo de juego. Su nombre está dando la vuelta al mundo por este hecho lamentable.
"Me dio un puñetazo en la boca, después en la espalda y en las costillas y finalmente, una patada en la cabeza", dijo el niño de 16 años, quien luego aclaró por qué su técnico se había enojado tanto: "me culpa por escaparnos a Mc Donald´s. La cena era muy mala. Pedimos permiso para buscar un sitio para poder cenar y no nos lo dieron, entonces nos escapamos para comer", aseguró.