Con la delicadeza del pescador ecológico que devuelve la trucha al lago, apoyándola en el agua como si estuviera bañando por primera vez a su hija, Lázaro Báez se inclinó sobre las aguas del Lago Argentino y retornó 14 millones de pesos en concepto de alquiler de noches de hotel. Bienvenidos a El Calafate, capital mundial de la pesca con devolución.
Aunque el catch and release -así se dice en inglés- es una práctica histórica, en Santa Cruz algunos se fanatizaron. ¿Ven al gordito canoso que bajó de la Hilux negra? Es el campeón: encarna, tira, pesca y devuelve.
Detrás suyo, el sol atraviesa las gotas del deshielo del Perito Moreno. Bicho raro el ser humano, que elige el lugar más puro para hacer lo más impuro. Al igual que Pinamar, que en los 90 perdió su inocencia por la política, en los últimos 10 años el sur argentino también sufrió contaminación simbólica. Virgen, ahí, no queda nada.
Entonces aconteció lo impensado: en vez de desmentir la existencia de tal maniobra comercial, Lázaro pidió una cautelar para impedir que se publique información sobre sus negocios (en el mundo del revés, el rottwailer pide bozal para el que lo denuncia por morder). Pero acá llega la ironía máxima: ¿para qué libró el gobierno la desgastante lucha para reformar la Justicia? Para terminar con la “justicia cautelar”. La misma a la que hoy Lázaro le pide upa.
Mientras, en materia energética todo marcha tan bien que vamos a organizar cortes de luz “preventivos”. ¿De qué tenemos que “prevenirnos”? De que venga el siglo XXI y nos quiera llevar. El oficialismo que denunciaba por desestabilizador al “Grupo A”, ahora denuncia al “Grupo E”. El grupo electrógeno. Crecemos tanto que la puja distributiva, hoy, es dos argentinos tironeando de una frigoría.
Pero, sin duda, lo que nadie puede explicar es el empecinamiento en ascender a César Milani. ¿Qué es lo que sabe hacer tan bien este militar como para que la Presidenta, en su ajedrez, haya elegido sacrificar a Horacio Verbitsky y al CELS para privilegiar a su nuevo alfil sospechado? ¿De qué jaque imagina que él la puede proteger? Dijo Verbitsky: “Milani tiene una actitud negacionista.
¿Cómo va a decir que no sabía lo que pasaba con los desaparecidos?”
Sin embargo, en el Senado, a la hora señalada, el oficialismo se tapó la nariz y cruzó en manada el Riachuelo del escarnio y el descrédito moral. Al salir del otro lado, varios dijeron, embarrados hasta los ojos pero mentón en alto: “La Presidenta de la Nación nos exigió que aprobemos este pliego”.
Tiresias, que nació hombre, luego fue convertido en mujer y por último restituido a su masculinidad, le reveló a la diosa Hera y a Zeus que, habiendo probado en ambos campos del amor, podía asegurar que la mujer goza 10 veces más que el hombre.
Los dioses, curiosos, le preguntaron después a un conocido senador que ahora es K: “Usted, que estuvo en los dos lados, ¿dónde se goza más, en el menemismo o en el kirchnerismo?” El senador respondió lo que muchos sospechábamos: “El placer no está en el acto, sino en la capacidad de mutar. En la transformación. El que relaja la moral no goza 10, sino 100 veces más”.
A nadie le sorprende lo del senador mutante. ¿Pero qué sentirá con este ascenso el que confió de buena fe en el Gobierno, el progre “de verdad”? ¿Cuál será la razón superior que aducirá para “bancar” a alguien tan sospechado?
Menos poder, menos pudor: la jefa de los fiscales, Alejandra Gils Carbó, ya consiguió apartar a José María Campagnoli, que investigaba la ruta del dinero K. El Congreso formalizó a Milani y el Senado acaba de aprobar la designación de diez conjueces de la Cámara Federal de Casación Penal, todos “afines”.
¿De qué se trata todo esto? De colocar una gigantesca media sombra.
Este verano sofocante derrite sin piedad al glaciar.
Y a lo que está enfrente.