Los fuegos artificiales son sinónimo de festejos para muchos y entiendo que no todos compartan la idea de dejar de lado la pirotecnia sonora.
No obstante, los invito a tomar conciencia y saber que esos juegos pirotécnicos que tanto gustan, a otros les hacen mucho daño.
Quizás no tengas la dicha de conocer a una persona con autismo. Ellos dan amor incondicional y no pueden entender esa manera de “festejar”.
La mayoría de las personas en el espectro autista tienen hipersensibilidad auditiva, es decir que pueden percibir los sonidos de manera aumentada.
Es por esto que los estruendos les hacen sentir que el mundo se termina, miedo, angustia y dolor que muchas veces no pueden poner en palabras.
Imaginen sentir todas esas explosiones y no poder decir: “Me duele, me hace daño”. En esos momentos aparece el llanto descontrolado, la taquicardia, gritos, vómitos, autoagresión, heteroagresión, en algunos casos convulsiones y otras manera de manifestar el dolor.
Sabiendo el daño que esto hace a las personas con autismo, a los veteranos de Malvinas, a los ancianos con demencia y a los animales, ¿sigue siendo divertido?
Yo creo que cuando se hace daño de forma consciente deja de serlo.
La sociedad va evolucionando para bien. Ya no se puede fumar en muchos lugares, se usan más bolsas reutilizables, hay envases biodegradables, más reciclado, se protege a los animales en peligro de extinción, los tapados se hacen de piel sintética. Y también hay pirotecnia fría.
La pirotecnia fría, combinada con los show de láser, es una alternativa para remplazar los tradicionales fuegos artificiales y así impactar lo menos posible al medio ambiente, tanto desde el punto de vista sonoro como desde la contaminación.
Se trata de juegos de luces y efectos visuales con un mínimo impacto sonoro, no producen humo y no queman por lo que, además, son sumamente seguros.
En nuestra provincia este año se ha utilizado pirotecnia fría de manera exitosa en varias fiestas departamentales y festivales en los que todos pudieron disfrutar el hermoso espectáculo de luces.
Cabe destacar el compromiso de los municipios que prohibieron la venta, distribución y acopio de pirotecnia y otros que están en proceso de sumarse a la prohibición.
En todo el mundo se están utilizando alternativas para sustituir la pirotecnia convencional. La tecnología ofrece cada vez más opciones. No sólo la pirotecnia fría sino también el uso de drones, láser, globos con luz led, etc.
Cada vez hay más conciencia sobre el impacto que se produce en el medio ambiente y sobre el perjuicio que ocasiona en algunas personas y animales. Es importante que la sociedad en conjunto se informe sobre las alternativas que hay porque todos tienen derecho a disfrutar Navidad, Año
Nuevo, la Fiesta de la Vendimia y cualquier otro evento tradicional. Sólo se necesita una sociedad donde prime la empatía, el respeto y la inclusión.
Festejar con pirotecnia es una tradición; hacerlo con conciencia y respeto es una obligación moral de cada ciudadano que desea el bien de su comunidad.