Julio César Falcioni es un hombre que vive para el fútbol. Y no quiso abandonar a Independiente aún después de que este miércoles falleciera Ada Adela Palka, su esposa, quien lo acompañó durante 46 años de su vida. El Emperador sorprendió a todos y eligió presentarse en La Plata a dirigir al Rojo. Y, tras la victoria por penales, largó toda la emoción que tenía contenida y rompió en llanto.


