Novedoso torneo con cuatro generaciones de surfistas: una fiesta bajo la primera luna llena del año

En Chapadmalal hubo mucho más que una competencia con atletas de 11 a 70 años. Una tertulia ambientada que incluyó personalidades, comidas, bebidas, un recital top y una contagiosa fraternidad. La historia.

Aguerre, el argentino que logró que el surf sea olímpico, decidió competir y se llevó la serie de Legends. / Gentileza: Alfredo Lapadula y Pablo Franco.
Aguerre, el argentino que logró que el surf sea olímpico, decidió competir y se llevó la serie de Legends. / Gentileza: Alfredo Lapadula y Pablo Franco.

El viento sopla pero no parece molestar a nadie. Los surfistas de distintas camadas se cruzan y se multiplican los encuentros. Abrazos, risas, charlas… Hablan de cómo está el mar, del formato del torneo, de los viejos y nuevos tiempos. Están todos. O casi. Desde Simón Siri (11 años) hasta Marcelo Ray (70). Está claro que forman una comunidad y que estos eventos los disfrutan especialmente. Porque es uno de los pocos que la competencia queda en un segundo plano y ellos pueden estar relajados, disfrutando de las particularidades de una tribu apasionada. Porque eso son los surfistas. Una tribu distinta. Y en el Quiksilver Full Moon Session volvieron a demostrarlo. Aquí la historia de una fraternidad que cada día suma más adeptos y profundiza el boom de un deporte que encarna lo que tantos desean.

Casi que no pudo ser mejor esta fiesta en Chapadmalal. Por la idea, la organización y cómo acompañaron las condiciones del tiempo y el mar. La jornada comenzó con viento pero luego, casi por designio del Dios Eolo, cambió la dirección, se detuvo y decenas de personas terminaron cantando canciones bajo la luz de la luna... Porque justamente el evento se hizo para eso, para esperar la primera luna llena del año, mientras se surfeaba de manera casi romántica y se disfrutaba de los pequeños momentos de un día único en el año.

Desde el momento que cada persona llegaba al lugar respiraba el relax y la felicidad en el ambiente. Porque Quiksilver, con el apoyo de Ford y Ala Moana Surfshop, montó un hermoso living dentro de un escenario natural como es la explanada de césped del balneario Chapatrapa. Sillas, sillones, bancos, mesas, gazebos (7), distintos puestos de hidratación y bebidas (Gatorade, jugos, licuados, cervezas con La Paloma y tragos con Juan Roda) y comida (sandwichs de vegetales y carne, como entrada, y pizzas de masa madre para la cena).

Un impresionante despliegue para una tertulia surfera que tuvo una convocatoria de cerca de 400 personas, duró siete horas al ritmo de la música de un DJ en vivo y terminó, a la luz de la luna, con el recital de Rusea Full Band y la sorpresiva participación de Fernando Ruiz Díaz, el líder de Catupecu Machu que ya es un habitué de esta fiestas veraniegas de playa. También tuvo la cobertura en vivo de Perros de la Calle, el programa radial de Andy Kusnetzoff, Harry Salvarrey y Sofi Martínez. Y la presencia de personalidades, como Facundo Arana y el intendente marplatense Guillermo Montenegro, ambos fanas del surf.

“Lo que más me gusta de estos eventos es juntarme con distintas generaciones de surfistas. Nunca tenemos la chance y acá podemos disfrutar de eso. Antes, con esta misma onda, lo hacíamos con el Quiksilver 70s. Son excusas para disfrutar de la parte romántica de nuestro deporte. En vez de estar focalizados en lo individual y en ganar, como en torneos oficiales, todos estamos pensando en pasar ratos lindos, enfocados en el otro. Lo siento como una confraternización… Y, a la vez, una forma de reconocer a los más veteranos, a los que arrancaron con el surf en los años 60 y 70. Una época donde el surf era mal visto, pero ellos siguieron y plantaron la semillita que nos permite hoy, a nosotros, disfrutar los frutos. Si ellos hubiesen parado ante tanto obstáculo, nosotros no estaríamos acá”, reflexionó Santiago Muñiz, el dos veces campeón mundial ISA que pasó 15 días por Mar del Plata para disfrutar de su país y seguir con su pretemporada, antes de meterse en el circuito mundial.

Los cuatro Legends: Eyras, Rae, Aguerre y Etchegoyen. Todos con al menos 50 años practicando su pasión. / Gentileza: Alfredo Lapadula y Pablo Franco.
Los cuatro Legends: Eyras, Rae, Aguerre y Etchegoyen. Todos con al menos 50 años practicando su pasión. / Gentileza: Alfredo Lapadula y Pablo Franco.

Fernando Aguerre, el marplatense que logró que el surf sea olímpico, agradeció las palabras de su hijo pródigo, aunque prefirió no detenerse tanto en el reconocimiento hacia las legendas. “Me encanta que Santi diga eso. Pero yo tengo la filosofía de no mirar tanto para atrás. El filósofo griego Heraklito hablaba, antes de Cristo, sobre la importancia del constante devenir. Decía que no te bañabas dos veces en el mismo río, porque el agua siempre está pasando. En el surf es igual. Nunca agarrás la misma ola… En la vida también pasa lo mismo. Hay que agradecer lo que pasó, pero concentrarse en el ahora, en el constante devenir…”, explicó.

El equipo ganador, con atletas de 11 a 69 años, y el premio. / Gentileza: Alfredo Lapadula y Pablo Franco
El equipo ganador, con atletas de 11 a 69 años, y el premio. / Gentileza: Alfredo Lapadula y Pablo Franco

Aguerre compitió por primera vez en estos torneos, “básicamente en honor a amigos que ya no están, como Calalo (Napp, surfista), Renato (Tiribelli, shaper legendario) y Huguito (Pedernera, el médico que era apodado el Doctor de los Surfistas), justamente en un lugar donde los dos últimos surfearon sus olas finales”. El presidente de la Internacional Surfing Association terminó ganando el heat de la categoría Legends con 31.5 puntos. En Open se impuso Franco Radziunas (49 puntos), en Junior fue para Toto Goransky (50.8), en Longboard ganó Martín Pérez (41.2), en Masters le tocó a Seba Galindo (40.5) y en Damas la vencedora resultó Vera Jaricz (43.8), decretando así el triunfo de Luna Menguante con 204.7 puntos totales. El equipo se llevó 500.000 pesos en efectivo, mientras que Franco Radziunas se quedó con los 100.000 destinados a la mejor ola.

Las personalidades que pasaron por el evento quedaron rendidas a sus pies. Como Fer Ruiz Díaz. “Vine porque tengo amor por el surf, el mar, mi amigo Fernando Aguerre y porque me acerca a mi hermano Gaby, quien era un amante del mar y de este deporte… Además, yo siento a Mardel y Chapa como mi casa. También siento conexiones entre lo mío, la música, y el surf: es el mismo tipo de arte, la misma raíz espiritual, con el plus de la vida de playa que a mí me encanta. Fue una gran fiesta que cerramos tocando con Rusea y su banda, bajo la luz de la luna llena. No podemos pedir mucho más”, reveló, envuelto en un poncho Quik.

Vuela Franco Radziunas para llevarse el premio de 100.000 pesos a la mejor ola. / Gentileza: Alfredo Lapadula y Pablo Franco.
Vuela Franco Radziunas para llevarse el premio de 100.000 pesos a la mejor ola. / Gentileza: Alfredo Lapadula y Pablo Franco.

Montenegro, el intendente de la ciudad, sorprendió a todos con su presencia, a 45 minutos de MdP, durante un día laborable. Fue el primero en su cargo que estuvo por un evento en la Capital Nacional del Surf. “Me hice un rato para pasar porque me encanta el surf, mis cuatro hijos lo practican y me genera un gran orgullo cada vez que a un marplatense le va bien en el exterior. Los sigo siempre en las redes... Sé, también, de la importancia que tiene el deporte en la ciudad y todo lo que genera. También me encanta todo lo que representan los surfistas, su estilo de vida y la solidaridad que tienen. Forman una gran comunidad y ostentan una identidad y una cultura muy especial que me atrae. Por eso también soy muy fan de que mis hijos lo practiquen”, resaltó.

Andy Kusnetzoff, Harry Salvarrey y Sofi Martínez, los conductores del famoso Perro de la Calle, volvieron a cubrir un evento de surf por segundo año y quedaron impresionados por todo lo que rodea al deporte. “Fue mi primera cobertura periodística de un torneo de surf. Siempre me había llamado la atención pero tanto en los Panamericanos como en los Juegos Olímpicos no había podido porque las sedes quedaban lejos… Ahora pude y me encantó, escuchar las historias de los atletas y todo lo que rodea al surf, desde la onda que tiene hasta la conexión con la naturaleza. Me copa mucho realmente, me gustaría aprender más y practicarlo”, admitió Sofi. Tan enganchada quedó que, en los días sucesivos, tanto ella como Harry tomaron clases de surf en Chapatrapa.

Una fiesta surfera que cautivó a propios y extraños.

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