La espera concluyó, después de 30 años. Liverpool es otra vez campeón de Inglaterra. Los Reds aseguraron su primer título desde 1990 el martes, cortando la sequía sin que sus jugadores estuvieran siquiera en la cancha. En vez de ello, la corona quedó conquistada cuando Chelsea derrotó 2-1 al Manchester City, que es segundo de la tabla.
El resultado implica que nadie puede alcanzar ya a Liverpool, con siete fechas restantes. Para la ciudad de Liverpool, esta fiesta tardó tres décadas en realizarse. Sin embargo, las restricciones actuales por la pandemia de coronavirus significan que los aficionados no podrán reunirse en grandes números para celebrar.
Unas cuantas decenas de seguidores estaban frente a Anfield cuando sonó el silbatazo final en Stamford Bridge, lo que desató un festejo con bengalas y cánticos sin aislamientos ni tapaboca. Todos olvidaron la existencia de coronavirus, ante el logro de los Reds.